Los menores son los más susceptibles de sufrir algún tipo de crimen por medio de una computadora, pues son los más familiarizados con las nuevas tecnologías, coinciden expertos.El estudio Hábitos de los usuarios de internet en México 2006 da a conocer que son los adolescentes y jóvenes de entre 12 y 24 años quienes más navegan por internet; son 59% del total de cibernautas y aumentaron en 3 millones respecto a 2005.
Teresa C. Ulloa Ziáurriz, directora regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas para América Latina y el Caribe, considera que la trata con fines de explotación sexual, gran parte de ella vía web, se ha disparado en los últimos cinco años en 1000%.
De acuerdo con informes de la Unidad de Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, la red ha sido utilizada no sólo por pedófilos que promueven y transmiten pornografía, por bandas internacionales de prostitución que utilizan sistemas informáticos como medio de reclutamiento.
Érick Gómez Tagle, miembro de la Coordinación Nacional para Prevenir, Atender y Erradicar la Explotación Sexual Comercial Infantil, considera que "el anonimato de los cibernautas y la velocidad de la información han transformado a la red en el paraíso de la pedofilia".
Para el experto, es claro que actualmente internet se ha convertido en uno de los medios de comunicación e información más utilizado por los adolescentes y jóvenes de entre 12 y 24 años de edad.
Además, el anonimato del espacio virtual facilita la expresión de toda clase de fantasías, sin que exista la posibilidad de ser juzgado.
"El uso de un sobrenombre o nickname, y el no exponer la propia imagen corporal, facilita que una persona que es moralmente respetada por su núcleo familiar y laboral, se conduzca en la comunidad virtual como un hombre o mujer diferente, flexibilizando radicalmente su moral", comenta.
Para Ulloa, un aspecto que llama la atención es el fenómeno internacional de la oferta y venta de novias por correo; lo cual, dice, forma parte de la explotación sexual y la violencia contra las mujeres, por lo que uno de los objetivos de la organización que dirige es combatir ese flagelo.
Según sus investigaciones, los destinos más frecuentes del tráfico ilegal de mujeres y niñas mexicanas para la industria del sexo (incluida internet) son España, Japón, Holanda y Alemania, así como distintas ciudades de Estados Unidos y Canadá.