Guillermina Ortiz C. / EL UNIVERSAL.com.mx
El Universal
Ciudad de México
Lunes 26 de febrero de 2007
13:29 Al Gore es conocido como el ex candidato presidencial en Estados Unidos. Esa imagen es su carta de presentación para sus conferencias sobre el peligro de una crisis ambiental.
Ese poder logró transmitirlo en An inconvenient truth, documental que habla sobre los efectos del calentamiento global, mismo que fue reconocido por la Academia de Hollywood.
Más allá de un galardón dorado, este Oscar se torna verde y es una bofetada con guante blanco para la administración de George W. Bush y la competencia que ha surgido alrededor de ellos.
En primer lugar, se transmite en el poder político. El actual presidente de Estados Unidos pierde puntos de popularidad debido a la incursión militar de su país en Irak. Por su parte, el ex vicepresidente llena los auditorios y agota el boletaje con sus conferencias sobre temas ecológicos.
Tan sólo hace siete años, Gore fue candidato por el Partido Demócrata a la Casa Blanca, siendo el candidato que más votos obtuvo, ligeramente más que George W. Bush y muy por delante de Ralph Nader y Pat Buchanan.
Sin embargo, su oponente republicano, Bush, ganó en número de compromisarios. Muy importante para este resultados fue que el actual mandatario obtuvo oficialmente unos cientos de votos más en Florida, estado clave para el recuento por lo ajustado de los resultados.
Polémicos los resultados, Gore no obtuvo la Presidencia y ayer desistió de anunciar su posible candidatura, a diferencia de la senadora Hillary Clinton, esposa del ex mandatario Bill Clinton y ex compañero de gobierno.
A un año de los comicios, e independientemente de quién sea el representante demócrata, un triunfo de este partido se sumaría al del año pasado cuando la Cámara de representantes obtuvo la mayoría.
¿Qué más envuelve a este competencia?
En un tono burlesco o serio, según sea el crítico, George W. Bush también ha incursionado en la industria fílmica, o lo han obligado a participar.
El mandatario estadounidense fue elegido hace dos años como peor actor en los premios Razzie por el documental Fahrenheit 9/11.
La cinta de Michel Moore habla sobre las causas y consecuencias de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, haciendo referencia a la posterior invasión de Iraq liderada por ese país y Gran Bretaña. Además intenta descifrar los reales alcances de los vínculos que existirían entre las familias del presidente George W. Bush y los bin Laden, acaudalada familia de Osama bin Laden.
Ahora, Al Gore fue distinguido con un Oscar. La película sobre el cambio climático An inconvenient truth, del director David Guggenheim y con Al Gore como protagonista, se llevó la noche del domingo en Los Angeles dos estatuillas: a Mejor documental y a Mejor canción.
El sucesor de Al Gore en el puesto de vicepresidente, Dick Cheney, reconoce que no vio la película galardonada ni tiene previsto hacerlo.
Más del preso demócrata se vio en la gala hollywoodense. A diferencia de los Globos de Oro, donde participó el gobernador Arnold Schwarzenegger (republicano), éste brilló por su ausencia por tener una cita con el mandatario en la Casa Blanca. El que sí estuvo fue el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa.
Para Al Gore esta atención mediática puede impulsarlo si es que decide incursionar y regresar formalmente a la política o, abarcar mayor auditorio para fomentar una conciencia ecológica.
goc / jcm