00:07 La prohibición total de fumar en restaurantes sería una decisión muy enérgica y drástica que le haría mucho daño a la industria restaurantera, opina Mario Alberto Cisneros, vicepresidente de relaciones públicas de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).
En una entrevista con EL UNIVERSAL.com.mx, precisó que la Cámara está consciente de que buena parte de la población es fumadora y los restaurantes son lugares de esparcimiento donde la gente suele pasar ratos agradables, convivir o tratar negocios en donde muchas veces “amerita o se vale fumar”.
En los restaurantes, precisa Cisneros, existe ya la división de la gente que fuma y de la que no. “El 30% del espacio total de los establecimientos son dedicados a los no fumadores. En este momento es la tercera parte del espacio pero si se incrementan los spots, los comentarios y el ruido sobre este tema es posible que se incremente el área de no fumar”.
El integrante de la Canirac comentó que hasta este momento no se han hecho encuestas en torno a si se debe aumentar las áreas de fumar o de fumar o de las ventajas o desventajas que implicarían para los comensales prohibir o no fumar en estos lugares.
Lo que sí se tiene muy claro es que “hay muchas personas que llegan a los restaurantes y en ocasiones el área de fumar ya está llena por lo que se van a la otra sección y cuando quieren fumar pues se salen a fumar, existe el respeto para hacerlo”.
Para Mario Alberto Cisneros, el fumar o no fumar tiene que ver principalmente con la educación de las personas, si el lugar especifica que no se puede fumar los fumadores deben entender y acatarlo, “es un asunto cultural”.
Por su parte Rafael de Jesús Saavedra, ex presidente de la Canirac opinó que “el problema de nuestra industria es que existen establecimientos que se prestan para dividir el lugar en dos secciones, sin embargo 96% del total de los restaurantes que conforman la cámara se trata de micros, pequeños y medianos empresarios. Hay locales de 30 o 40 metros cuadrados donde es imposible contar con espacios de fumar y no fumar”.
Existen dos ópticas de solución, explicó, que se han desarrollado algunos otros países o ciudades como sucedió en California, en Estados Unidos, en donde se dio la prohibición de fumar y a los fumadores no les quedó de otra que salirse a fumar a la calle.
“Esta experiencia indica que si se trata de una legislación homogénea y pareja, la industria no se verá afectada porque todo el mundo se adapta y sabe que tanto en restaurantes como en bares saben que no podrán fumar”, puntualizó.
Existe otra perspectiva, la de restauranteros pequeños que tienen que definir si su negocio es o no para fumadores y desde ahí está decidiendo qué tipo de comensales quieren en su negocio.
Para este empresario, “el problema con este tipo de medidas estrictas es que las autoridades quieren que se acaten y entren en vigor en semanas o en uno o dos meses y los restauranteros no están preparados para hacer inspecciones o vigilancia” .
“La industria restaurantera no puede ir en contra de planes y proyectos propositivos para la salud y el bien público pero cuando nos piden que de un mes a otro tengamos áreas de fumar o de no fumar, personal capacitado, caballetes o símbolos resulta complicado hacerlo en este lapso, lo ideal sería generar este tipo de legislaciones con plazos que permitieran no solamente la industria sino a la propia comunidad prepararse y adaptarse para generarse nuevos hábitos. El plazo que no debería ser menor a seis meses o a un año y entonces sí que entrara con todo rigor porque hubo el plazo suficiente para acatarlo”, concluyó .
Recomendaciones para los fumadores que se encuentren en lugares prohibidos para hacerlo:
Abstenerse de fumar, respetar los señalamientos y los espacios de no fumar.
Ubicarse en las áreas designadas para fumar, o hacerlo en lugares abiertos.
No fumar en presencia de embarazadas, niños, personas con padecimientos cardiacos o respiratorios, y las de la tercera edad.
cc