12:46 La bebé considerada la más prematura de la historia, al sobrevivir con sólo 21 semanas de gestación, deberá permanecer uno o dos días más en el hospital, dijo hoy el equipo médico que la atiende.
Amilla Taylor había sido dada de alta y debía ir a casa este martes tras pasar los primeros cuatro meses unida a máquinas que le permitieron sobrevivir en el Hospital de Niños Baptist, pero los médicos decidieron mantenerla unos días más en observación.
"Los médicos dijeron que ella se va a quedar en observación uno o dos días más, probablemente vaya a casa el miércoles o jueves, sólo son precauciones" , dijo Jennifer Page, vocero del hospital.
El que Amilla aún este viva es un "milagro" , afirmó el neonatólogo William Smalling. La bebé tuvo que superar desde su nacimiento problemas respiratorios y digestivos, así como algún tipo de hemorragia cerebral.
La bebé ha sorprendido a la opinión pública internacional por sus ganas de vivir, ya que cuando nació en octubre pasado (su nacimiento estaba previsto para el 6 de marzo) pesaba 283 gramos y medía 24 centímetros, apenas el tamaño de un bolígrafo.
La madre Sonja Taylor, de 37 años fue sometida a una cesárea el 24 de octubre y, pese a que los especialistas que asistieron el nacimiento tenían pocas esperanzas de que sobreviviera, la bebé ha logrado superar todos los obstáculos.
Taylor se sometió a fertilización in vitro para concebir, y durante su corto embarazo exhibió varios factores de riesgo. Tuvo infecciones y anomalías en el cuello del útero.
Los médicos intentaron varios métodos para impedir un parto prematuro, pero la bebé tenía otros planes.
Ni siquiera existen estadísticas de niños tan prematuros que hayan sobrevivido. Los padres sí tuvieron fé y le pusieron de nombre Amilla, que significa resistente, luchadora y trabajadora.
Amilla aún tendrá que tomar medicamentos contra el asma, así como vitamina E para su piel. Ayer por primera vez bebió de un biberón.
En el país hay un promedio de nacimientos de 500 mil bebés prematuros cada año. El índice de mortalidad de los menores de 23 semanas es de 70 por ciento.
sgf