13:48 Entre notas de mariachis y Amor Eterno, redobles de bandas de guerra, sollozos y aplausos de los miles de aguascalentenses que se dieron cita en la Catedral de esta capital, fue como despidieron a los cuatro oficiales que cayeron en el cumplimiento de su deber, durante varias balaceras registradas en la ciudad el pasado jueves.
El encargado de oficiar la misa de luto fue el obispo de la Diócesis, Ramón Godínez Flores, quien en su homilía pidió a los fieles no olvidar el sacrificio del comandante Genaro Sandoval Salas, y los suboficiales Juan Rivera Molina, Eduardo Flores y José Juan Navarro Rincón.
Asimismo habló sobre la violencia que se ha cernido en varios estados de la República.
"Frente a estos terribles hechos violentos y otros que suceden en otras ciudades de nuestra patria, nos sentimos temerosos, tristes, sor prendidos, llenos de dolor, a todos nos envuelve como un manto de luto, el dolor de las familias se extiende a todos por igual, todos nos sentimos golpeados, por eso hoy decimos; Señor, ten misericordia de nosotros".
Al concluir la misa, una vaya de uniformados y bandas de guerra que contenían a la multitud que aplaudía a los oficiales caídos, guió a los cuatro féretros y sus escoltas hasta el Palacio Municipal, en donde recibieron un homenaje por parte de la alcaldía.
En el Palacio Municipal, ante casi 2 mil personas, fueron recibidos por las notas de un mariachi y al llegar al segundo patio del recinto, las banderas mexicanas que cubrían los féretros, fueron retiradas y entregadas a sus familiares.
En este lugar, el alcalde panista de la capital, Martín Orozco Sandoval, dirigió un discurso en el que pidió al pueblo de Aguascalientes retomar las calles y la ciudad para no dejar lugar a los hampones e incluso advirtió a estos últimos, que la lucha seguirá gracias a que los aguascalentenses cuentan con elementos policiacos valientes y dispuestos a en tregar la vida como "ángeles guardianes".
"Deseo que nunca olvidemos el sacrificio de quienes se convirtieron en héroes al proteger a la ciudadanía convirtiéndose en 'Ángeles Guardianes', por ello, en lo que compete a las facultades de este gobierno, no vamos a ceder ante quienes pretenden hacer de Aguascalientes el santuario y baluarte de su inmundicia".
Después del último pase de lista para los oficiales caídos, éstos fueron trasladados al Panteón Jardines Eternos, ubicado al poniente de la ciudad.
sgf