Para el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, el retroceso en los procesos democráticos no es más la principal amenaza para el continente; ahora sobre las naciones de la región se ciernen otros males: falta de crecimiento económico, desempleo, pobreza, desigualdad, depredación del medio ambiente, narcotráfico y su intento por penetrar los sistemas políticos, y la falta de integración regional.Insulza plantea, en entrevista con EL UNIVERSAL, un escenario que se antoja paradójico. Asegura que la principal preocupación en la región es que "estamos creciendo y hay democracia en todas partes; por lo tanto, enfrentamos desafíos que han impedido el pleno despliegue de América Latina en el contexto mundial".
De paso por la ciudad de México para participar en la ceremonia conmemorativa del 40 aniversario del Tratado de Tlatelolco para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, el ex canciller chileno sostiene que el tema de que él haya ganado la Secretaría General de la OEA a un mexicano ya se superó con el gobierno de México.
En su opinión, el desgaste que han sufrido las relaciones entre los gobiernos de México y Venezuela no alcanzan el nivel de un "conflicto", sino de "incidentes verbales", y aunque acepta que él mismo ha sido víctima de las estridencias del presidente venezolano Hugo Chávez, y de que no es bueno que los presidentes "se insulten unos a otros", hay que preocuparse más por lo que los mandatarios hacen, más que por lo que dicen.
-¿Cual es la principal preocupación en la región?
-Que estamos creciendo y que hay democracia en todas partes, y por lo tanto enfrentamos desafíos que han impedido el pleno despliegue de América Latina en el contexto mundial: el crecimiento económico, la desigualdad, la pobreza, el crimen, el medio ambiente, la integración.
-¿No cree usted que mientras en el mundo otras regiones, como la Unión Europea, se están integrando plenamente para competir frente a las potencias emergentes como China, en América Latina lo que hay son divisiones?
-Aunque en todos lados hay retórica, estoy de acuerdo. En este continente se ha hablado mucho de integración, pero se ha hecho muchos menos por la integración. Los temas de integración son los que ya conocemos, pero mientras no haya un cierto grado de sesión de soberanía en materia económica, mientras no existan mecanismos supranacionales de solución de controversias y mientras los países de mayores recursos no estén dispuestos a financiar los sacrificios que hacen los de menores recursos, tres cosas que ocurrieron en la Unión Europea, no habrá integración en América Latina.
-¿Y no hay una señal que nos permita pensar en una integración?
-No, y eso lo reconozco, no soy tan optimista. Yo quiero que eso sea así porque creo que es esencial para la plena integración de América Latina en la economía mundial, creo que desunidos damos muchas ventajas, pero así como soy muy optimista respecto de la democracia, en el caso de la integración, no seré optimista hasta que no haya alguna muestra de que realmente las cosas van cambiando.
-¿A la OEA le gustaría ver a un México más echado para adelante en estos temas de la integración?
-Sí, pero hay límites. Todo país al involucrarse en procesos de integración también mira su propia realidad, y los países no comen integración.
El narcotráfico
Al hablar de la amenaza que supone el flagelo del narcotráfico para el continente, Insulza afirma que "cuando se mueven las cantidades de dinero y armas, como en este caso, estamos hablando de un problema político de envergadura al que se tiene que reaccionar, pues no se puede amenazar la autoridad del Estado".
"En América Latina, y no hablo sólo de los países grandes, hay estados que pueden ser muy vulnerables a un intento del narcotráfico por meterse en la política pública de manera abierta, y eso aún estamos a tiempo de prevenirlo, pero el tema del crimen, del narcotráfico, debe salir de las reuniones policiales y pasar a las políticas entre los que toma decisiones de alto nivel en los gobiernos".
-Pero en algunos lugares de México esto ya no es un riesgo potencial, sino una realidad, habría que ir más adelante, ¿no cree?
-Hay muchas cosas que hacer: transparentar el gasto electoral, las declaraciones de bienes de la gente que viene del mundo de la política, la procedencia de sus recursos. Estamos ante un conflicto duro, y yo me alegro de que el gobierno de México haya tomado las riendas en este asunto.