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Del olfato nace el amor

Nuevos conocimientos han rechazado tal afirmación y colocado al olfato como el causante del enamoramiento
Ciudad de México | Miércoles 14 de febrero de 2007 Ricardo Cerón | El Universal10:44

Las frases: "de la vista nace el amor" o "amor a primera vista" son comúnmente empleadas por la sociedad y aceptadas como verdaderas; sin embargo, nuevos conocimientos han rechazado tal afirmación y colocado al olfato como el causante del enamoramiento, por lo que decir "amor a primer olfato" sería científicamente más correcto.

Al igual que ocurrió con el corazón, al que por cientos de años se le responsabilizó del enamoramiento, la vista podría correr el mismo camino y convertirse en uno más de los mitos en torno de este sentimiento.

Para Alonso Fernández Guasti, adscrito al área de Fisiología del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), si bien la vista es fundamental para atraer a una persona, el olfato resulta esencial para producir el enamoramiento.

Como si se tratara de huellas digitales, cada persona posee un aroma distinto que la caracteriza. Sin embargo, este olor es disfrazado y hasta cierto punto modificado por perfumes y desodorantes, pero su objetivo de atraer a una pareja continúa.

En recientes estudios del Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia, se descubrió que el olor de las hormonas sexuales presentes en el sudor, llamadas feromonas, juega un papel poderoso en la sexualidad humana.

A partir de esa investigación se descubrió que nuestro olfato no sólo permite percibir olores, también es como una brújula sexual, es decir, nos hace sentirnos atraídos por otras personas.

Hasta hace poco se creía que las feromonas eran inservibles para el ser humano y que no estaban conectadas con el cerebro, pero investigaciones en la Universidad de Utah, en Estados Unidos, han demostrado lo contrario, debido a que cuando los hombres eran sometidos a oler feromonas femeninas, se registraban cambios en sus células cerebrales.

Fernández Guasti asegura que aunque se ha tratado de reprimir el olor corporal, dado que el sudor es socialmente mal visto, los humanos al igual que los animales reaccionan a ciertos aromas para identificar a su pareja, tanto en el plano sentimental como sexual.

La capacidad de seleccionar a la pareja a través del olor no es comúnmente percibida, pero cada vez que la persona identifica el aroma de su pareja, su cerebro reacciona trayendo a la mente al ser amado e incluso cambiando su estado de ánimo.

El especialista explica que en los humanos al igual que en los animales, hay una memoria olfativa que ayuda a reconocer las prendas o pertenencias en estrecho contacto con la persona amada.

El beso en la boca, ese acto íntimo, durante el que además de sentimientos se queman calorías y se intercambian decenas de colonias de bacterias, es el momento en que los humanos pueden percibir de mejor forma el aroma de su pareja y reforzar su enamoramiento.

En un estudio de la Universidad de Berna, Suiza, se pidió a las estudiantes oler camisetas sin lavar de hombres desconocidos y clasificarlas según lo placentero que les resultaran los olores.

Los resultados mostraron que las mujeres encontraban más agradable el olor de los hombres con feromonas de tipo diferente al suyo. Lo curioso es que si las mujeres estaban tomando la píldora, preferían el olor de las feromonas del mismo tipo que el suyo.

Otras investigaciones del Instituto Ludwig Boltzmann de Viena, Austria, indican que aunque los hombres no sean conscientes de que la mujer está ovulando, pueden percibir el aroma y responder con un incremento de testosterona.

De acuerdo con Alonso Fernández Guasti, el hombre se siente más atraído hacia la mujer cuando ella está ovulando.

Científicos en la Universidad Cardiff y del Instituto Max Planck, en Alemania, en pruebas con animales, comprobaron que machos que habían sido rechazados por las hembras eran aceptados posteriormente cuando se les cambiaba el olor.

Esas nuevas evidencias comienzan a demostrar que en lugar de que el amor entre por los ojos, como se ha aceptado por años, este sentimiento podría en realidad entrar por la nariz.



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