08:26 El primer ministro británico, Tony Blair, consideró hoy inapropiado marcharse antes de que termine la pesquisa policial sobre la supuesta "venta" de títulos a benefactores del Laborismo, pese al daño que el caso está causando a su partido.
Blair utilizó hoy el prestigioso programa político "Today" de Radio 4 de la BBC para responder a la creciente polémica por este caso, después de que Scotland Yard le interrogase por segunda vez, hace una semana, como testigo y no como sospechoso.
Pese a que dirigentes laboristas han reconocido el efecto destructor que la investigación está teniendo en su formación, Blair no dio hoy el brazo a torcer y descartó que vaya a dejar el poder.
"Creo que sería equivocado", "tendrán que aguantarme un poquito más" , afirmó el primer ministro al ser preguntado si la pesquisa le puede obligar a anticipar su salida del Gobierno.
Esta es la primera vez en la historia que un primer ministro británico es interrogado dos veces por supuesta venta de títulos honoríficos, una práctica prohibida por una ley de 1925, y empaña el tramo final de la Administración Blair.
El mandatario, que ha prometido marcharse este año, dijo que permitir que una pesquisa policial le obligue a dejar el poder no es "una forma muy democrática de decidir quién es Primer Ministro".
"Creo que lo más sensato es esperar y ver lo que sale de la investigación, y no tenemos tanto que esperar" , agregó.
Además, Blair ha negado que la investigación suponga una distracción de sus obligaciones como jefe de Gobierno, al tiempo que pidió a la población que no crea todo lo que lee porque algunas cosas que han salido a la luz son "completamente falsas".
Aseguró que está dispuesto a hablar públicamente sobre el asunto una vez que concluya la pesquisa en unas semanas.
Durante su entrevista, Blair se negó a entrar en detalle sobre los dos interrogatorios a los que fue sometido.
El primer ministro insistió en que quiere apoyar una serie de medidas antes de dejar el poder, como la reforma del Servicio Nacional de Salud (NHS, siglas en inglés).
Blair dijo estar orgulloso de su legado en áreas como la educación, la sanidad y las reformas sociales, pero puntualizó que aún queda trabajo por hacer.
Admitió que hubo aspectos controvertidos de su gestión, como la guerra de Irak, pero aseguró que su Gobierno ha conseguido que el Reino Unido tenga una de las economías más fuertes de los países industrializados y que el NHS esté hoy mejor que hace diez años.
Varios dirigentes laboristas no han ocultado la preocupación por las consecuencias que el caso de la presunta "venta" de títulos está teniendo en la formación política.
La portavoz del Laborismo, Hazel Blears, habló de un "efecto destructor" por una investigación que dura ya meses y que, en última instancia, perjudica al Reino Unido.
"Todo este asunto ha eclipsado todo nuestro programa (de Gobierno)" , dijo Blears, después de que el ex líder laborista Neil Kinnock reconociese que llevará "años" recuperar la confianza en el sistema político británico por esta investigación.
Scotland Yard empezó su pesquisa en marzo del año pasado después de que el Partido Nacionalista Escocés (SNP) denunciase que empresarios que habían prestado dinero al Laborismo para la campaña electoral de 2005 estaban recibiendo títulos de lores.
Blair fue interrogado por primera vez el pasado 14 de diciembre, aunque no fue interpelado como sospechoso.
La Policía ha interrogado ya a varias personas, entre ellas el empresario Lord Levy, donante del Laborismo; Ruth Turner, directora de relaciones del Gobierno con el Partido Laborista; Christopher Evans, millonario del sector de la biotecnología que donó dinero a la formación, y el ex asesor del Ejecutivo Des Smith.
sgf