13:49 Las organizaciones campesinas, sindicales, civiles y políticas que marcharán esta tarde hacia el Zócalo, anunciarán ahí el inicio de una etapa de lucha por las demandas de los sectores mayoritarios de la sociedad mexicana, a través de la cual convocarán a un acuerdo nacional para consolidar un nuevo pacto social.
A través de este, pedirán frenar el aumento a los precios, así como el crecimiento de la pobreza; promover el fortalecimiento del campo; la recuperación de los salarios y del empleo; y detener la represión a movimientos sociales, entre otras cosas.
Esto, al considerar que no se puede continuar con una política, en la que ante nuevos problemas, el gobierno federal responde con viejas recetas desreguladoras y privatizadoras que implican menor capacidad del estado para cumplir con sus obligaciones y mayor subsidio a los capitales ineficientes.
De acuerdo con el documento denominado “Declaración del Zócalo. Compromiso de Unidad, que será leído por la ex conductora, Verónica Velasco, el acto que protagonizarán hoy agrupaciones de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), la Confederación Nacional Campesina (CNC) y los partidos de la Revolución Democrática y Convergencia, entre otros, no es sino el inicio de la respuesta social al deterioro de la vida pública.
“Continuaremos articulando las diversas expresiones sociales, vinculando la protesta con la propuesta, el diálogo con la movilización, así como las demandas de soluciones inmediatas a los problemas con los planteamientos de mediano y largo plazo.
“También, la expresión de las grandes organizaciones sociales y políticas con la participación del ciudadano individual, el campo con la ciudad, las nuevas con las viejas generaciones, los hombres con las mujeres, la reivindicación nacional con la presencia internacional. La palabra con la acción”.
En este marco, harán un llamado a toda la población del país a expresarse, a discutir, a construir la amplia unidad social que se requiere para impulsar las reformas necesarias y promover la solidaridad con los movimientos sociales, las revisiones salariales y contractuales.
“Sólo así podremos alcanzar el anhelado bienestar de todos y todas, darle un futuro a las nuevas generaciones y democratizar la vida pública. Hoy demandamos la soberanía nacional, tanto la alimentaria como la energética, la defensa del salario y del empleo, estos son los primeros pasos para construir un gran acuerdo nacional que se transforme en el nuevo pacto social que a todos beneficie”.
Este pacto social, se señala en el texto de tres cuartillas, pretende la realización de acciones para promover la modificación de la política económica, a fin de asegurar la inclusión social, la equidad, la competitividad internacional, el empleo y la alimentación de todos los mexicanos, entre otras cosas.
Aunque Andrés Manuel López Obrador “no es santo de mi devoción”, el dirigente de los telefonistas, Francisco Hernández Juárez, aceptó la participación del Partido de la Revolución Democrática en la movilización, de ayer, que originalmente era sólo de organizaciones sindicales y campesinas.
Las fuerzas que tratan de romper la unidad y creando falsos conflictos y dilemas entre ellos, el no es el santo de mi devoción, pero de eso a convertirme en un ariete de la derecha para golpear a López Obrador, ni de lejos, yo creo que tenemos más puntos de coincidencia con el y podemos tender puentes para la negociación y no caer en esta trampa que nos quieren debilitar este esfuerzo que estamos logrando hasta ahora.
Vamos a trabajar para fortalecer este acuerdo unitario, vámonos a la siguiente etapa y la UNT fue factor fundamental en los objetivos fijados.
El STUNAM sale a las 15:30 horas del hemiciclo a Juárez a partir de las 14:00 horas comienzan a llegar contingentes , es importante que se iniciará a las 17:00 horas el mitin, esa es la hora convenida con el Frente Amplio Progresista.
Rechazó que este movimiento sea para atraer los reflectores hacia López Obrador, es un evento ciudadano, sindical, campesino, y social, el evento tendrá un solo orador externo, ninguno de los representantes va a hablar de las organizaciones, entendieron que por el numero de oradores era mejor que se eligiera a una sola persona y para nosotros eso ya quedó superado y no caemos en la trampa de que queremos amarrar navajas con AMLO, porque el pleito no era si iba o no el peje, sino si podíamos mantener la unidad, la capacidad de convocatoria que todos los que se manifestaron participaran.
Si ellos quieren hacer un evento posterior, incluso hasta lo vamos a apoyar porque si tuvieron la gentileza de estar en el nuestro, nosotros podemos estar en el suyo, pero ya queda a la voluntad de cada quien, ni siquiera estará en el templete de nosotros.
Rechazó que sea una gran simulación, que cada quien lo tome como quiera, nosotros tenemos nuestro evento exclusivamente ciudadano y no hay ni siquiera oradores de carácter político.
Rechazó que Yeidckol Polenvsky, sea la que estuvo detrás de la organización de la marcha.
Se esperan un millón de personas a nivel nacional, medio millón en el DF.
La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), reiteró su postura de no haberse sumado a la jornada de protesta organizada por sindicatos independientes y agrupaciones campesinas, populares y sociales y Anexas, ya que dijo, se politizó para preparar el regreso de Andrés Manuel López Obrador a la escena pública, luego de tres meses de ausencia.
Por ello, subrayó, la CROC tiene la posibilidad de hacer otras movilizaciones con la representatividad única del movimiento obrero. Isaías González Cuevas, dirigente de esa central, subrayó sin embargo que no se ha roto el diálogo con la Unión Nacional de Trabajadores, porque coinciden todos en la defensa de la Clase Trabajadora.
“Habrá otras fechas en las que nosotros podamos salir a las calles para manifestarnos, porque hoy lo hacen los partidos políticos, y está bien, están en su derecho. Ellos buscan el poder político, pero nosotros no nos alejamos de estas marchas y protestas, porque los sindicatos lo que buscan es la justicia social y seguridad para los trabajadores”.
Ante las acusaciones que han hecho sindicatos independientes de que ni la coalición, ni el Congreso del Trabajo se sumarían porque son charros, contestó que ellos nunca les han dicho ese calificativo en su cara, “me gustaría que me lo dijeran de frente. Pero si defender a los trabajadores y hacer labor a favor de ellos, es ser charros, entonces si lo somos.
Textileros
Sindicatos textileros nacionales exigieron al gobierno de Felipe Calderón y a los estatales, desarrollar medidas más fuertes, como la presencia del Ejército en las aduanas para detener la entrada ilegal de millones de toneladas de ropa y telas que están llevando a la quiebra a la industria nacional.
En conferencia de prensa, el dirigente de la Unión Nacional de Federaciones y Sindicatos Obreros de la Industria Textil, Fermín Lara Jiménez, señaló que sigue incrementándose el fenómeno de contrabando ilegal de telas y ropa, principalmente de origen chino.
Dijo que se ha creado una economía informal a nivel nacional, sobre la cual el gobierno federal si ha hecho algo, pero no lo ha atacado a fondo, por lo que planteó la necesidad de que la actual administración federal y de los estados, establezcan operativos agresivos, como los que han hecho en Michoacán y Guerrero contra el narcotráfico.
Dijo que de lo contrario, la industria textil no se podrá recuperar y con ello cerrarán muchas empresas, lo que derivará evidentemente en mayor desempleo.
Recordó que a las diversas gestiones que han realizado las organizaciones textileras, se logró que la Cámara de Senadores le diera entrada a una iniciativa de ley donde se tipifica como delincuencia organizada al contrabando de telas, ropa y calzado, sin embargo está se encuentra “en la congeladora”, por lo que urgió al Legislativo a sacar adelante esa norma.
De acuerdo a cifras oficiales de la Cámara Nacional de la Industria Textil, se han perdido 300 mil empleos en ese sector y la confección, 400 mil empleos en los últimos 10 años.
Dijo que Felipe Calderón debe cumplir con su eslogan de campaña de ser el presidente del empleo, creando más fuentes laborales y atacando frontalmente el contrabando y el comercio desleal en ese sector. De no hacerlo, la industria se puede acabar, insistió.
Argumentó también que 60% de la ropa que existe en México es de contrabando desleal y 20%, es de importación legal. Y la industria textil mexicana y de la confección, sólo tienen el 20% del mercado mexicano.
Señaló que en pérdidas se contabilizan unos 12 mil millones de dólares anualmente.
Lara Jiménez dijo que la mayoría de la ropa que ingresa al país viene de los países asiáticos. Mencionó que hay una triangulación que se da con Estados Unidos. Ahí es donde deben llegar miles de soldados en cada aduana para parar el contrabando.
mvc/grg