10:58 El alumno de tercer grado de primaria en Sinaloa, Andrés Trujillo Peregrina, logró obtener diversas bebidas con propiedades curativas, a través del cultivo de
kéfir de agua, constituido por diversos microorganismos.
Con este proyecto de investigación, Andrés logró ganar el primer lugar a nivel primaria del décimo Congreso Estatal Infantil y Juvenil de Microbiología, que se celebró en el Centro de Ciencias de Sinaloa.
Al compartir su experiencia con niños y adolescentes de la Liga de Amigos del Centro de Ciencias de Sinaloa, Trujillo Peregrina, de ocho años, explicó que al kéfir también se le denomina tíbicos o búlgaros de agua.
El alumno de un instituto privado de educación básica añadió que las propiedades del kéfir pueden ser alternativas para el fortalecimiento del sistema inmunológico y en el tratamiento de enfermedades de la piel, gastritis y úlceras.
Dijo que también se les conoce como algas marinas, granillo, hongos chinos, entre otros nombres; su consistencia es gelatinosa, de masa compacta y de color blanquecino o amarillento, y pueden cultivarse en agua, leche o te.
Comentó que el origen del kéfir es diverso y no se sabe a ciencia cierta de dónde proviene inicialmente, pero que en la literatura se señala que sus orígenes apuntan al Tíbet, Japón, Rusia y México.
Los primeros gránulos de kéfir los recibió Andrés Trujillo de su padre y, con su apoyo y el de su mamá, se dio a la tarea de realizar experimentos científicos y desarrollar un trabajo de investigación para participar en el Congreso de Microbiología.
Detalló que en un frasco de cristal colocó granos de kéfir, agregó agua y azúcar, lo tapó y dejó fermentar durante tres días, como tiempo máximo.
Luego coló el líquido y obtuvo una bebida desintoxicante con gran capacidad de rehidratación.
Además de motivarse por el estudio de los microorganismos, Andrés comprobó que la posibilidad de incorporarle sabores y propiedades medicinales a esta bebida, le imprime un potencial de explotación en beneficio de la salud.
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