15:18 El ombudsman nacional, José Luis Soberanes, afirmó hoy ante los legisladores que 2006 fue "un año negro para la prensa en México" , con numerosos ataques que costaron la vida a ocho profesionales.
En el acto de entrega del informe de actividades de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en 2006, el titular de esa entidad instó a las autoridades a responder con justicia y medidas de protección a los ataques que ha recibido la prensa porque "la salud de nuestra democracia así lo demanda" .
"Cuando un Gobierno falla en su deber de responder por la seguridad de los comunicadores coarta indirectamente la libertad de prensa y la autocensura se convierte en la única opción para garantizar la supervivencia" , explicó el ombudsman mexicano.
También se felicitó de las reformas legislativas que despenalizaron los delitos de calumnia y difamación en el Distrito Federal.
Soberanes aprovechó su comparecencia ante la Comisión Permanente del Congreso mexicano, órgano que representa a los diputados y senadores en los períodos de receso parlamentario, para señalar que "es urgente e indispensable investigar las agresiones consumadas contra comunicadores" .
Añadió que las autoridades deben, además, "garantizar (a los comunicadores) la protección social que les permita realizar su labor social sin amenaza alguna" .
Por su parte, el órgano legislativo anunció que exhortará al presidente del país, Felipe Calderón, a trabajar para que se haga justicia en los crímenes y ataques contra la prensa.
Para ello, pedirá por escrito al presidente que haga "una condena pública a la ola de crímenes y agresiones que han padecido los medios de comunicación local, nacional e internacional" en los últimos años.
Igualmente se solicitará al titular del Ejecutivo que adopte las medidas para prevenir y garantizar que no queden impunes los crímenes y amenazas que han tenido lugar contra periodistas y editores, señala la versión preliminar del exhorto.
Además, se hará una llamada a Calderón para que defienda el derecho a la información y los que correspondan a los informadores para desarrollar su labor en su mandato.
En 2006 se registró en México la muerte de ocho comunicadores y la desaparición del periodista Rafael Ortiz Martínez, ocurrida el 8 de julio pasado en Coahuila, norte de México.
Las víctimas fueron Misael Tamayo Hernández, director del diario El Despertar de la Costa; José Manuel Nava Sánchez, director de Excélsior; Jaime Arturo Olvera Bravo, Ramiro Téllez Contreras, Enrique Perea Quintanilla y el estadounidense Bradley Ronald Hill, asesinado durante el conflicto en Oaxaca, sur de México.
Alfonso Sánchez Guzmán, corresponsal de Televisa, y Roberto Marcos García fueron asesinados en noviembre pasado en Veracruz, y fueron las últimas víctimas de esta ola de asesinatos contra periodistas en México.
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