El presidente Felipe Calderón propuso una reforma constitucional para que el Congreso tenga la facultad de crear una ley que homologue los salarios de los integrantes de los tres poderes de la Unión, los gobiernos estatales y municipales.
La propuesta incluye a los empleados de los órganos autónomos como el IFE, la CNDH y el INEGI, además de los tribunales agrarios.
Reconoció que los sueldos de los servidores públicos en el país no están regulados y "llegan a establecerse para sí de manera abusiva".
Calderón propuso ayer al Congreso modificar los artículos 73 fracción XI y 127 de la Carta Magna en los que se indica que ningún funcionario ganará más que el Presidente, y que los sueldos serán definidos cada año mediante el análisis que hagan "órganos colegiados integrados por servidores públicos y expertos independientes".
Actualmente el presidente Felipe Calderón gana 150 mil 530 pesos, mientras que el secretario de Gobernación percibe 165 mil 053 y un ministro de la Suprema Corte 162 mil pesos.
La iniciativa enviada por Calderón al Congreso fue bien recibida por los legisladores y aunque no están incluidos en la propuesta, dijeron estar dispuestos a revisar su dieta.
El senador Pablo Gómez (PRD) aseguró, sin embargo, que si el Presidente quiere fusilarse iniciativas de otros partidos, "que lo haga, pero que lo haga bien, no quitando, ni revolviendo disposiciones".
Carlos Lozano de la Torre (PRI) pidió que los funcionarios no se vuelvan a despachar con la cuchara grande como ocurrió en el sexenio pasado.
Felipe González (PAN), secretario de la Comisión de Gobernación, consideró equivocada la apreciación de que la iniciativa del primer mandatario sea una copia.