18:13 Una corte federal en Houston, Texas, fijó hoy el 1 de febrero para que el presunto líder del cártel del Golfo, Osiel Cárdenas, comparezca ante un juez que decidirá si le concede o no libertad bajo fianza mientras inicia su juicio.
Sin embargo, Norma Herrera, portavoz de la Oficina del Procurador Federal para el Suroeste de Texas, dijo que el gobierno federal ha solicitado al juez del caso que se le niegue a Cárdenas ese derecho, debido a los graves cargos en su contra.
Herrera informó que el mexicano, extraditado el viernes pasado a Estados Unidos junto con otros 14 narcotraficantes y delincuentes, solicitó 10 días de plazo a fin de preparar su argumentación para la audiencia.
Cárdenas, quien volvió a pisar una cárcel estadunidense 14 años después de haber cumplido una sentencia en este país, está acusado en el Distrito Sureste de Texas de 17 cargos federales, incluidos 10 por posesión con intento de distribución y contrabando de diversas cantidades de marihuana y cocaína.
También está acusado de cinco cargos por asalto y amenaza a agentes federales y locales, uno por lavado de dinero de más de 500 mil dólares y otro por mantener en operación una empresa criminal.
De acuerdo con fuentes judiciales, los jueces federales estadunidenses suelen ser reacios a conceder el derecho a la libertad bajo fianza en los casos en los que las personas enfrentan cargos que pudieran llevar condenas de cadena perpetua.
Según especialistas en leyes, es predecible que en este caso el juez a cargo del proceso opte por negar la libertad bajo fianza, ante el alto riesgo de que el acusado huya.
Herrera señaló que otros de los narcotraficantes extraditados por México el fin de semana pasado tendrán sus comparecencias iniciales ante la corte esta misma semana.
La vocera dijo desconocer cuándo varios de los integrantes del grupo de extraditados será trasladados a los respectivos distritos donde enfrentan acusaciones en los estados de California, Nueva York y Colorado.
Osiel Cárdenas, quien se sumó a las filas del cártel del Golfo cuando esa organización criminal era encabezada por Juan García Abrego, no es ajeno al sistema carcelario estadunidense.
El 27 de agosto de 1992 fue detenido en Brownsville, Texas, en posesión de unos dos kilogramos de cocaína.
En ese entonces tenía 24 años de edad y comenzaba apenas a abrirse paso como traficante de drogas a través de la frontera entre Texas con México, luego de haber trabajado en Matamoros, Tamaulipas, como mecánico, mesero y empleado de una maquiladora.
De acuerdo con documentos en cortes, tras su detención en Brownsville las autoridades federales estadunidenses presentaron cargos en su contra por posesión de cocaína en una cantidad mayor a 500 gramos y conspiración para poseer y distribuir cocaína.
El 13 de enero de 1993 el juez federal Filemón B. Vela sentenció a Cárdenas a cinco años tres meses de prisión en una cárcel federal, un pago de 50 dólares de multa y cinco años de libertad condicional sin supervisión en caso de ser deportado a México y no reingresar en forma ilegal a Estados Unidos.
La sentencia fue sólo por uno de los cargos en su contra, dado que las autoridades decidieron desechar las otras acusaciones menores.
Cárdenas fue enviado a Great Plains Correctional, una cárcel privada ubicada en Hinton, Oklahoma. El mexicano permaneció ahí apenas un año, dado que fue enviado a su país en enero de 1994 como parte de un programa de intercambio de reos entre Estados Unidos y México.
Un año después, en 1995, Osiel Cárdenas obtuvo su preliberación.
Su libertad se dio poco antes de la detención y deportación de García Abrego, lo que dio paso a la recomposición del liderazgo en el cártel del Golfo y a su oportunidad para tomar el liderazgo.