MADRID.- Cinco días después del brutal atentado terrorista cometido por ETA en el aeropuerto Barajas de Madrid y que acabó con la vida de dos inmigrantes ecuatorianos, el presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, visitó ayer el estacionamiento en donde se colocó la furgoneta-bomba. Tras ver los enormes destrozos provocados por la explosión y visiblemente emocionado, el mandatario afirmó que su "energía y determinación para alcanzar la paz es aún mucho mayor".Rodríguez Zapatero, al igual que hizo el pasado sábado en cuanto se enteró de la noticia, no quiso hablar de ruptura del proceso, sino de paz. Y además, se mostró confiado en contar con el consenso de todos los ciudadanos y de todas las fuerzas políticas para lograrlo.
Sin embargo, sus deseos de acabar con un conflicto armado que ya dura casi 40 años, no son compartidos por la organización terrorista, ya que ayer, apenas unas horas después de que el mandatario realizara estas declaraciones, agentes de la policía autónoma vasca localizaron una bomba de ETA con 70 kilos de explosivos preparada para estallar. La bomba, un bidón lleno de amonal al que sólo le faltaba el detonador, estaba colocada al lado de un coche abandonado en un estacionamiento de la localidad vasca de Atxondo. Además, en el interior del coche había placas de vehículos falsificadas.
"Desde el escenario de la destrucción, después de muy pocos días de ese atentado tan grave, quiero decir que la energía y la determinación que tengo para ver el fin de la violencia, para alcanzar la paz, es aun hoy, si cabe, mucho mayor", aseguró el mandatario en el aeropuerto, en una declaración ante la prensa en la que no hubo preguntas. "ETA, con este atentado criminal y atroz, ha elegido el peor de los caminos posibles y nada ha conseguido y a nadie va a intimidar porque la democracia no se intimida, a ninguna institución democrática se intimida y mucho menos al gobierno", aseguró rotundo.
Rodríguez Zapatero además se mostró convencido de que "nada ni nadie va a detener el derecho de los ciudadanos españoles a vivir sin bombas y sin violencia, y tengo el firme convencimiento de que lo vamos a conseguir. Para este objetivo voy a poner lo mejor de mí mismo".
El mandatario comparecerá en el Congreso de los Diputados a petición del opositor Partido Popular (PP) para explicar su estrategia antiterrorista tras el atentado de ETA. El PP quiere que el presidente diga, como hizo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que el proceso de diálogo con la banda separatista está roto. Sin embargo, Rodríguez Zapatero se ha limitado a anunciar "la suspensión de todas las iniciativas para desarrollar el diálogo" con ETA, pero sin hablar de ruptura.
Ayer, Pérez Rubalcaba fue quien anunció la próxima comparecencia del presidente, aunque subrayó que el objetivo del gobierno es mantener antes unas reuniones bilaterales con todos los grupos políticos para analizar la nueva situación creada.
"Los ciudadanos tienen que saber que tenemos dos posibles plenos: uno para pelearnos y otro para unirnos", dijo el ministro. "La voluntad del gobierno es que se lleve a cabo este segundo, por eso hemos convocado reuniones bilaterales en las que se intentará establecer las bases comunes que nos permitan ir a un pleno que refleje esa unidad", añadió.
El ministro insistió en la necesaria unidad de los partidos políticos en estos momentos porque "es lo que nos piden los ciudadanos", dijo. "Lo piden siempre en política antiterrorista, pero cuando hay un atentado lo piden mucho más y nos piden que trabajemos juntos", añadió.
Ayer, el cadáver de uno de los dos inmigrantes víctimas del atentado: Carlos Alonso Palate, de 35 años, fue repatriado en un avión de la fuerza aérea española a Ecuador. En el avión, además de sus familiares, viajaron tres psicólogos y la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, quien les acompañará primero hasta Quito y luego en coche hasta su localidad natal, Picaihua, a unos 200 kilómetros de la capital, donde será enterrado. Su familia recibirá una indemnización de 240 mil euros y la nacionalidad española.
Adicionalmente, ayer los cuerpos de rescate reportaron el hallazgo de los restos de un vehículo con el cuerpo de Diego Armando Estacio, el segundo ecuatoriano desaparecido en el atentado de ETA.