09:56 El portavoz de las fuerzas de Estados Unidos en Irak, William Caldwell, criticó hoy los procedimientos de la ejecución del ex presidente iraquí, Saddam Hussein, y negó cualquier vinculación de EU con los sucesos que ocurrieron durante el ahorcamiento.
El responsable estadounidense aclaró en una rueda de prensa celebrada en Bagdad que "si Saddam llega a estar en nuestras manos habríamos actuado de otra forma, distinta a la del gobierno iraquí".
Caldwell explicó que las fuerzas estadounidenses en Irak se enteraron de la decisión de la ejecución de Saddam a través del gobierno iraquí que les pidió trasladarlo a un centro de detención iraquí y traspasar su custodia a las fuerzas iraquíes.
El general norteamericano afirmó que un grupo de soldados estadounidenses le aseguró que Saddam fue tratado con respeto antes de ser entregado a las fuerzas iraquíes y añadió que el ex presidente agradeció a los soldados que le custodiaban por el buen trato que le habían dispensado.
Caldwell dijo que las fuerzas estadounidenses no registraron el lugar donde se efectuó la ejecución porque consideraban que este asunto no era de su competencia.
El portavoz militar adelantó que después de la ejecución las autoridades iraquíes pidieron a las fuerzas estadounidenses trasladar el cadáver de Saddam a Tikrit, junto a unas personas que vinieron a recibir su cuerpo.
Sobre las repercusiones de esta ejecución, Caldwell mostró su preocupación y dijo que temían una escalada de la violencia en el mismo día del ahorcamiento de Saddam.
"Pusimos en alerta máxima nuestros dispositivos de seguridad en las "zonas calientes" y duplicamos el número de efectivos en varios barrios de Bagdad", informó Caldewell.
En lo que concierne las pérdidas del ejército estadounidense en Irak, el portavoz militar dijo que 800 soldados estadounidenses murieron durante el 2006.
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