16:49 El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, descartó hoy una "intromisión" militar en la ciudad de Río de Janeiro, escenario de una ola de atentados que dejaron 25
personas muertas durante las madrugadas del jueves y este sábado.
Lula, quien inauguró en esta capital una muestra fotográfica de la campaña electoral que lo llevó a la reelección el pasado 29 de octubre, dijo que el gobierno federal ya ofreció la intervención de tropas militares en Río de Janeiro, pero ésta fue rechazada.
"Nosotros no queremos entrometernos y no vamos (a hacerlo). Lo que nosotros podemos hacer es ofrecer aquello que el gobierno federal puede ofrecer a nivel de inteligencia o de fuerza policial nacional. No puedo hacer u ofrecer más nada", agregó Lula.
La gobernadora Rosinha Matheus Garotinho, del oficialista
Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), pero contraria a la corriente que apoya a Lula, rechazó la ayuda ofrecida por el gobernante tras la ola de atentados.
En la madrugada del jueves, en 12 ataques simultáneos contra
comisarías, patrullas y autobuses del servicio público, perpetrados en un lapso de una hora, murieron 18 personas (nueve civiles, dos agentes y siete presuntos delincuentes) y unas 20 quedaron heridas.
En los ataques efectuados este sábado por delincuentes que
protestan por eventuales modificaciones al régimen penitenciario murieron otras seis personas, a los que se sumó uno de los heridos en los incidentes del jueves, con lo que el total se elevó a 25.
Los tiroteos de este sábado en las 21 "favelas" (barrios
marginales) ocupados por la Policía Militar (PM) dejaron muertos a cinco presuntos delincuentes y a un agente, quien murió en un centro hospitalario.
El presidente Lula admitió la posibilidad de diálogo con el
nuevo gobernador Sergio Cabral, quien a pesar de ser del mismo partido que la actual gobernadora forma parte del grupo afín a Lula.
"Cabral ya emitió una nota de que después que tome posesión (el lunes, al igual que Lula) va a analizar sobre la ayuda federal. Nosotros debemos aguardar", apuntó el jefe de Estado, quien el 1 de enero asumirá su segundo mandato.
El gobernante añadió que "yo pienso que con Sergio Cabral habrá total disposición, voluntad y seguramente va a ser mejor para Río y para el gobierno federal, hasta porque tenemos la responsabilidad de hacer los mejores Juegos Panamericanos (en julio) de América".
sgf