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Este día, no te dejes engañar

El 28 de diciembre se gastan bromas, pero el Día de los Santos Inocentes tiene una tragedia histórica detrás
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Guillermina Ortiz C. / EL UNIVERSAL.com.mx
El Universal
Ciudad de México
Jueves 28 de diciembre de 2006

00:04 Para muchos, el 28 de diciembre representa un día de diversión, donde los “santos inocentes” no se salvan de alguna broma y los más distraídos, pierden alguna cantidad de dinero.

Sin embargo, la fecha tiene un significado religioso.

De acuerdo al sitio de internet Churchforum.org, el evangelio de San Mateo menciona la llegada de un nuevo rey que tres magos buscaban pues éste “reinará sobre todas las naciones”. El lugar del nacimiento sería Belén, que era gobernado por Herodes.

El monarca “que era tan terriblemente celoso contra cualquiera que quisiera reemplazarlo en el puesto de gobernante del país”, se alertó ante tal anuncio y para evitar un eventual “derrocamiento”, prestó ayuda a los magos para la localización del bebé y le informaran después del lugar exacto para que él fuera a adorarlo.

Por un sueño divino, los magos fueron advertidos de las intenciones de Herodes, que consistían en matar al bebé, por lo que partieron a sus respectivos países sin notificarle. Tras ver que sus planes se frustraban, “rodeó con su ejército la pequeña ciudad de Belén, y mandó a sus soldados a que mataran a todos los niñitos menores de dos años, en la ciudad y sus alrededores”.

El infanticidio, donde murieron 30 niños, ocurrió el 28 de diciembre, cuatro días después del nacimiento de Jesús. Aunque de acuerdo con los Evangelios, la matanza debería haber sucedido después de la visita de los Reyes Magos, uno o dos días antes del 6 de enero.

Con el paso de los años, esta fecha religiosa ha caído en una tradición pagana que se remonta a la Edad Media. Como cita la página Euroresidentes.com, “durante este día, preludio del Carnaval, el desenfreno y el jolgorio eran los protagonistas, ya que todo estaba permitido y la culpa no recaía en nadie”. En su mayoría, los monaguillos y sacristanes eran los bromistas.

En la tradición mexicana, no hay dato preciso sobre el origen de esta fiesta. El único antecedente con que se cuenta es el que se señala en la Crónica de Antonio de Robles, donde dice que la orden de los betlemitas (establecida en México en 1673) celebró su fiesta el 28 de diciembre de 1703.

“Hoy día de los Santos Inocentes, se celebró en la Iglesia de los betlemitas la fiesta de su título y la colación y estreno del retablo del altar mayor…”, menciona la página electrónica de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Con la distancia histórica, en nuestro país el día de los “inocentes” se ha transformado en una tradición festiva donde la costumbre es hacer bromas, tal vez en recuerdo del rey burlado que no pudo cumplir su objetivo de matar al niño Jesús.

En este día se acostumbra que entre amigos se pida algo prestado en broma y al recibir el objeto que se presta, se diga el siguiente verso:

    Inocente palomita
    que te dejaste engañar
    sabiendo que en este día
    nada se debe prestar.

El objeto, se supone, se devolverá más tarde.

Otra de las costumbres es regalar charolitas de hojalata con juguetes en miniatura, que se hacían especialmente para la ocasión y los había para hombres y para mujeres. Con este regalo se entregaban tarjetas con el verso que mencionaba en el párrafo anterior y este otro:

    Herodes cruel e inclemente
    nos dice desde su fosa
    que considera inocente
    al que presta alguna cosa.

Wikipedia refiere que además en este día, en México, España, Chile, Colombia, Argentina y otros países de habla hispana, es costumbre realizar bromas de toda índole.

“Los medios de comunicación hacen bromas o tergiversan su contenido de tal modo que la información parezca real. Es tradición que los periódicos publiquen páginas enteras de noticias cómicas, con la advertencia de que es día de los inocentes, que van desde las que son una obvia mofa a cualquier suceso reciente, hasta las que parecen serias y engañan al lector desprevenido”.

Por todo lo anterior, este día hay que tener los ojos bien abiertos y prestar mayor atención a cualquier préstamo, a fin de evitar la famosa frase “inocente palomita…”.

goc/vgt



 

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