12:19 El especialista en temas de insurgencia, Jorge Lofredo, señala que los bombazos ocurridos en el Distrito federal el pasado 6 de noviembre habían anunciados con anticipación y no son hechos inéditos por lo que se refiere a las formas de expresión político-militar de los grupos que se atribuyeron la autoría de los hechos.
Sin embargo, señala también que desde junio de este año se han registrado diversos hechos en el desarrollo de la lucha subversiva que permiten hablar "del surgimiento de esta nueva generación de grupos guerrilleros".
Lofredo señala que los atentados fueron anunciados con anticipación, ya que “a fines de octubre de 2005, mediante su comunica-do número 10, los jaramillistas anunciaron textualmente que si alguien tuviese que acudir por extrema necesidad a dichos cajeros, se asegure de que en estos, o fuera de estos, no se encuentra ninguna caja con el letrero de: Peligro bomba (tal y como lo decían los dos últimos artefactos coloca-dos)”.
En caso de encontrarse con ello, recuerda Lofredo, debe ”retirarse inmediatamente lo más lejos posible; pues de persistir la ofensiva del poder local y los intentos de reeditar la guerra sucia contra el pueblo morelense y sus organizaciones de izquierda, nuestro Comando Jaramillista Morelense 23 de Mayo seguirá respondiendo indefectiblemente a la provocación de la mafia derechista en el poder”.
En su análisis, cita las críticas del grupo Fuerzas Armadas Revolucionarias despueblo (FARP),que rechazaron sumarse a una supuesta unificación guerrillera para defender o apoyar tangencialmente palucha de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en esa entidad.
Las FARP, recuerda el especialista, respondieron con una rotunda negativa señalando: “no podemos tomar en serio el llamado de grupos a los que consideramos paramilitares con discurso ‘revolucionario’, grupos en descomposición, que sólo buscan ganarse una legitimidad que el pueblo les ha negado reiteradamente”.
Señala además que en el 2005, el Comando Revolucionario del Trabajo México Bárbaro, “detona cuatro explosivos en sucursales bancarias del estado de México y también a orillas del Distrito Federal”.
Un año antes, el Comando Jaramillista Morelense 23 de Mayo, detonó tres explosivos en Civac, en Cuernavaca.
Cabe recordar que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reconoció en el 2005 la existencia de ocho grupos guerrilleros en el país, de los cuales el EPR y el Comando Jaramillista han demostrado tener presencia en varios puntos alrededor del Distrito Federal, señalaba la dependencia.
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