WASHINGTON.- Vine a poner las bases para una nueva relación bilateral, no a pedir que los estadounidenses arreglen los problemas de México, en especial el tema migratorio, afirmó aquí Felipe Calderón Hinojosa, quien hoy se reúne con el presidente George W. Bush.
El mandatario electo propuso abordar la relación bilateral de manera integral y reconocer lo que ha salido bien y quitar lo que no funciona.
Ante organizaciones de latinos e hispanos en Estados Unidos reiteró sus críticas a la ampliación del muro fronterizo y señaló que el tema migratorio se tiene que enfrentar con soluciones sensatas.
Consideró que este asunto requiere de la colaboración de todos y admitió que el problema migratorio se resolverá con la creación en México de empleo suficiente y bien pagado.
En entrevista, Arturo Sarukhán, coordinador de Asuntos Internacionales de Calderón, confió en que haya un nuevo escenario en la discusión de una reforma migratoria.
Al llegar, Calderón fue recibido por una docena de manifestantes, quienes protestaban por el conflicto en Oaxaca, por el caso Atenco y por su triunfo el 2 de julio.