15:56 Miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) insultan a algunos de los participantes en la marcha de apoyo al gobernador Ulises Ruiz. A algunos de ellos les arrebataron camisetas que les fueron regaladas en la marcha y que tienen leyendas en apoyo al mandatario.
Salvo un caso, la mayoría de las agresiones han sido sólo verbales y no ha habido violencia física.
Un grupo de cinco mujeres y un hombre bajaban por la calle Macedonio Alcalá tras asistir a la marcha en apoyo a Ulises Ruiz, y al pasar frente al plantón que mantienen la APPO y los maestros de la sección 22 frente el templo de Santo Domingo, les hicieron "fila india" para gritarles a su paso que eran "acarreados" y "borregos".
También les arrebataron una camiseta. Una mujer les arrojó una cubeta de agua. Las personas agredidas no respondieron y se retiraron del lugar en medio de la algarabía que a los miembros de la APPO y a los maestros les causaba ese hecho.
Otros grupos de personas que transitaban por la calle eran hostigados por miembros de la APPO y el magisterio, quienes les gritaban "borregos, borregos" y otros más balaban para señalarles que habían asistido a la marcha en apoyo del gobernador Ulises Ruiz como "acarreados" y porque habían recibido dinero para marchar.
Los miembros de la APPO colgaron algunas de las camisetas que fueron regaladas a participantes en la marcha para cambiar el sentido de las leyendas de apoyo al gobernador Ulises Ruiz.
Por ejemplo, una de las camisetas decía: "Por la paz de Oaxaca", y los de la APPO le agregaron con plumón: "Fuera Ulises".
Otra leyenda era: "Todos con Ulises Ruiz", y los de la APPO agregaron: "A chin..a su madre con la PFP".
Estos hechos ocurren cuando los dirigentes de la APPO han insistido que su movimiento es pacífico y a pesar de que han hecho múltiples llamados a sus miembros y simpatizantes a no cometer actos de violencia ni provocar a sus adversarios.
La "fila india" se formó justo frente a la mesa que instaló la Asociación Mexicana de Asesores en Derechos Humanos (AMAD) en Santo Domingo para recibir denuncias de violaciones a derechos humanos y detenciones ilegales o desaparición de personas con motivo del conflicto que vive Oaxaca desde hace más de cinco meses, y cuyos representantes observan sentados, a la sombra, los acontecimientos.
grg