19:39 Luis Carlos Ugalde, presidente del Instituto Federal Electoral (IFE) de México, dijo el miércoles que la institución ha cometido errores en las elecciones presidenciales recientes, pero calificó como “inadmisibles” las demandas de que renuncie en la secuela del proceso que demoró 65 días para proclamar un ganador.
Ugalde dijo que la experiencia política que acaba de vivir México debe ser aprovechada para dotar al IFE de mecanismos más modernos que no sólo le permitan fortalecer su papel institucional sino al país reforzar su democracia.
“La desconfianza generada del pasado proceso electoral no deriva de la actuación del IFE ni la falta de transparencia”, comentó. “Una buena parte deriva de una ley ambigua y que no responde a las exigencias políticas del momento”.
Indicó que esa carencia hizo que el IFE, por ejemplo, “no pudiera callar el activismo verbal” del presidente saliente Vicente Fox, que pudo haber puesto en riesgo todo el proceso electoral.
Ugalde habló en una rueda de prensa en la embajada mexicana como parte de su gira por Washington y Boston para dar conferencias sobre las lecciones de las elecciones presidenciales del 2 de julio.
“Yo creo que el IFE no anticipó estrategias postelectorales”, dijo Ugalde, refiriéndose a que el resultado fue decidido en el Tribunal Supremo Electoral del país.
Indicó que lo único que ha funcionado bien son las regulaciones aprobadas en la década pasada referidas al sistema para organizar la elección, reclutar a funcionarios de las casillas de votación y contar los votos.
Ugalde desestimó los pedidos de su renuncia y la de los otros ocho consejeros electorales que conforman el más alto nivel de decisión del IFE.
“Parte de la independencia del IFE está centrada en la inamovilidad de los consejeros electorales de un cargo para el cual el Congreso los eligió para siete años”, dijo.
Los actuales consejeros fueron elegidos en 2003.
Ugalde recordó que en los últimos 15 años, el IFE ha enfrentado “elecciones normales” hasta los comicios pasados que Calderón ganó con una diferencia de 58 centésimas de punto sobre el candidato opositor izquierdista Andrés Manuel López Obrador.
Dijo que en el pasado las elecciones solían terminar para los medios de prensa a las 11 de la noche debido a que se daba un margen amplio de victoria, pero en la pasada votación el IFE enfrentó a partir del día siguiente “requerimientos informativos inéditos” frente a los cuales tuvo que improvisar soluciones.
Mencionó que el diseño de la página de resultados preliminares conocida como PREP “fue incorrecto, porque claramente no distinguía actas contabilizadas de actas procesadas, y al no distinguirlo generó dudas que, aunado a una acusación política infundada y de mala fe, contribuyó a una serie de suspicacias”.
“Ahí hubo un error del IFE”, dijo.
Indicó que en las elecciones presidenciales del 2000, que ganó el ahora presidente saliente Vicente Fox, hubo también “actas con inconsistencias” pero el margen de victoria fue “tan amplio que nadie prestó atención a ese tema”.
dm