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Discurso íntegro del presidente Vicente Fox


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EL UNIVERSAL
El Universal
Ciudad de México
Lunes 30 de octubre de 2006

13:02 Palabras del PRESIDENTE VICENTE FOX QUESADA durante la XVII Convención del Mercado de Valores, que tuvo lugar en esta ciudad.

Muy buenos días, muchísimas gracias por su invitación a estar una vez más aquí reunidos, lo hemos hecho a lo largo de estos seis años.

Y un saludo muy afectuoso a Guillermo Prieto Treviño, el presidente del Consejo de la Bolsa Mexicana de Valores; a Jonathan Davis, presidente de la Comisión Nacional Bancaria de Valores; a Gonzalo Rojas Ramos, presidente de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles.

Durante los últimos seis años México se ha transformado.

Uno de los éxitos que hemos alcanzado ha sido la consolidación del Mercado de Capitales, son cada día más las empresas públicas y privadas, nacionales y extranjeras, así como los gobiernos locales y Federal en el acceso al financiamiento para sus actividades de largo plazo y a tasas fijas.

En lo que va de este sexenio, el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores ha tenido un rendimiento medido en dólares de 256 por ciento.

Está muy por encima de los principales índices de las bolsas de valores más importantes del mundo, como la de Buenos Aires, Frankfurt, Nueva York, Londres, Paris, Sao Paulo, Tokio.

Hoy contar con un sólido mercado de capitales distingue y da ventajas competitivas importantes a México.

Gracias a los esfuerzos de las y los mexicanos hoy tenemos una economía fuerte, con mejores oportunidades para todos; hoy tenemos crecimiento económico con estabilidad, que se va traduciendo en beneficios para todo el país, para las familias, para las y los emprendedores.

La semana pasada el Banco de México aumentó su estimación del crecimiento del Producto Interno Bruto para este año a 4.7 por ciento, a la fecha al mes de agosto tiene un crecimiento de 5.1 por ciento.

Lo más importante es que esto ha generado ya 903 mil nuevos empleos y seguramente se va a sobrepasar la cifra de un millón de empleos generados sólo en este año.

No hay duda que la conducción responsable de la economía paga muy altos dividendos, que la estabilidad política, económica, que la disciplina monetaria, presupuestal fincan el piso firme, el piso de concreto sobre el cual se puede construir y sobre el cual se puede avanzar.

Hay para mí tres fórmulas virtuosas: una de ellas C-C, Confianza-Certidumbre, basados precisamente en esa disciplina; otra P-P, Mesa de Inversiones Público-Privadas que han permitido alcanzar, sin duda, las mayores inversiones de la historia en vivienda, en infraestructura, en energía; y la fórmula TT, Trabajo-Talento, más trabajo y más talento.

Y gracias a esto hemos podido avanzar en la modernización y equipamiento de nuestra infraestructura carretera y energética, mucho más allá de lo que hubiera sido posible si únicamente hubiéramos contado con recursos fiscales y presupuestales.

Así, en materia de electricidad se construyeron 36 nuevas centrales eléctricas que nos garantizan energía hasta el año 2012, y que todas fueron hechas con inversión privada.

En petróleo, la inversión en exploración de 2001 a 2005, ha sido mucho más del doble con respecto a lo invertido en los cinco años anteriores, y ha permitido pasar de un nivel de restitución de reservas de sólo el 14 por ciento, en el año 2000, a un nivel de restitución de reservas de 75 por ciento en el año 2006.

Y nos ha permitido esta fórmula público-privada invertir por primera vez y perforar en aguas profundas del Golfo de México, lo cual nos ha llevado a poder constatar que ahí existen reservas que seguramente una vez que estén probadas van a ser mucho más de lo que hasta hoy tenemos como reservas.

Para garantizar que el sector financiero contribuyera al desarrollo económico, durante los últimos años se realizaron reformas a nuestro sistema financiero, trabajando junto con la sociedad.

En lo que va de esta Administración se realizaron más de 40 reformas que requirieron la aprobación del Poder Legislativo y cientos de adecuaciones a la regulación secundaria.

Gracias a ellas el sector financiero ya no es un flanco vulnerable de nuestra economía, hoy participa activamente como palanca de desarrollo y crecimiento, es una verdadera ventaja competitiva que atrae y promueve la inversión en el país.

La Ley del Mercado de Valores es parte fundamental de las reformas financieras que se han llevado a cabo; gracias a esas reformas hoy es más fácil invertir en un negocio en México.

Así lo confirma el último Informe del Banco Mundial, de acuerdo con él México está en tercer lugar de los países que más reformas hicieron para reducir el tiempo, los costos y las complicaciones que las empresas enfrentan para crecer y desarrollarse.

En un año pasamos de ocupar el lugar 62 al lugar 43 en la lista de países según la facilidad de hacer negocios.

Y nuestro país destaca en reformas que han permitido avanzar, principalmente, en tres rubros: en el de la apertura de empresas; hoy en 150 ciudades del país se puede y se está abriendo un negocio en un plazo no mayor de 48 horas, cumpliendo requisitos locales y federales.

El segundo rubro es la protección a los inversionistas y, el tercero, facilidades para el pago de impuestos.

En materia de protección a los inversionistas gracias a la nueva Ley del Mercado de Valores, México pasó del lugar 133 al lugar 33. Un avance de 100 lugares en un sólo año.

La introducción del certificado bursátil ha permitido que más empresas nacionales y extranjeras se financien a través del Mercado de Bonos Corporativos que había estado estancado desde 1994.

Ahora México cuenta con un mercado de bonos privados con dinamismo y liquidez, además la extensión de la curva de rendimiento de Valores Gubernamentales, que próximamente llegará a los 30 años y permite que empresas privadas obtengan financiamiento a largo plazo.

Como consecuencia de estas reformas, la profundidad del sector financiero como porcentaje del Producto Interno Bruto se ha incrementado en cerca de 45 por ciento y estaba a más de 55 por ciento en estos seis años.

Amigas y amigos:

La democracia nos abrió las puertas de un México más próspero y más justo, donde podemos participar más de manera responsable, un México más fuerte construido con el trabajo y la participación de todas y de todos.

La llegada de la democracia nos ha permitido construir nuevos equilibrios entre los poderes y un verdadero federalismo. México ya no es un país de una sola voz, hoy el poder se comparte y se sustenta en nuestras instituciones.

Hoy la sociedad es la verdadera protagonista de la historia, al Gobierno le corresponde garantizar las condiciones para que las y los ciudadanos puedan desplegar sus actividades.

Así, con unidad y trabajo, hemos logrado que por primera vez en décadas un Gobierno empiece y termine sin crisis económica.

Hoy a través de nuestras instituciones estamos realizando el mayor esfuerzo de combate a la pobreza y la marginación en nuestra historia.

Las inversiones han sido amplias no sólo en lo mencionado, en infraestructura y en energía, sino han sido también las más amplias de la historia en materia de vivienda, en materia de educación, en materia de salud, en materia de combate a la pobreza. Esto sin haber podido realizar una reforma hacendaria.

A través de transparencia y eficacia en el gasto público, a través de ahorro y uso eficaz del presupuesto, a través de federalismo y descentralización y, finalmente, a través de la fórmula de asociación público-privada, es como se ha podido alcanzar tales niveles de inversión.

Con más democracia, con más crecimiento, con más estabilidad, con más formación de capital humano las y los mexicanos miran con más confianza el futuro.

Por eso quiero hacer un reconocimiento público a la Bolsa Mexicana de Valores por el gran papel que ha venido desempeñando en la modernización de México.

Por eso mi felicitación, también mi reconocimiento, a todo el sistema financiero que se ha reinventado, que ha trabajado para volver a la eficacia y ser esa palanca de desarrollo.

Mi reconocimiento también al crecimiento y desarrollo de la Banca Social, que en sólo un año ahora está otorgando más de 10 millones de pequeños créditos, de microcréditos, particularmente a mujeres, y ha extendido la posibilidad de ahorro, de sistemas de ahorro a estas familias, a las más pobres y a las que viven en lugares más apartados en el país.

Hoy más que nunca México necesita de ese compromiso y de esa responsabilidad social de sus emprendedoras, de sus emprendedores; lo mismo en la producción que en el comercio, en las finanzas y en los servicios.

Quiero hacer algunos comentarios sobre la situación actual del país.

Hoy en Oaxaca se ha recuperado la paz social y la tranquilidad. Y, ciertamente, hay diversas interpretaciones ya el día de hoy sobre el tema, por eso me parece importante precisar algunos aspectos.

Primero, que ahí se pudo sumar el diálogo democrático, la búsqueda de acuerdos con la implantación del orden y el respeto a la ley.

El valor del diálogo y el acuerdo fue fundamental para que hoy tuviéramos ya el regreso de la paz y la tranquilidad a este lugar.

Segundo, que la tarea se hizo con absoluta transparencia y en presencia de la opinión pública.

Ciertamente, el día de ayer a la luz del día se hizo la intervención sin armas, con la participación directa de los medios de comunicación, de los representantes de la Comisión de Derechos Humanos, de los Ministerios Públicos, en fin, en absoluta transparencia.

Se logró esto con un saldo blanco y la recuperación de la plaza y la ciudad para las y los ciudadanos.

A partir de ahora he dado instrucciones para poner en marcha un agresivo programa de recuperación económica y de recuperación del turismo, que es una fuente importante de ingresos para ese estado.

Y, desde luego, también un programa de imagen urbana y recuperación del centro histórico de la ciudad.

Así en estos días estamos ya en el proceso de entrega-recepción del Gobierno Federal al nuevo Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, don Felipe Calderón, quien habrá de asumir su responsabilidad en el primer minuto del día 1 de diciembre.

Este proceso de entrega-recepción es de lo más profesional, profundo, llevamos ya varias semanas en él, con una amplísima participación de los equipos del nuevo Gobierno, así como de todas y cada una de las dependencias del Gobierno Federal.

Con una revisión a fondo de todos los asuntos, de la tarea del Gobierno con la entrega de los Libros Blancos y con las observaciones de lo que ha funcionado, de los errores cometidos, de los aciertos, para que tenga el nuevo Gobierno material con el cual arrancar sus actividades.

El año, como ya se mencionó aquí, viene muy sólido, donde todavía en estas semanas estamos poniendo en marcha licitaciones, poniendo en marcha obras públicas, avanzando en infraestructura, en vivienda.

Se trata que no se detenga como le llaman en la industria de la construcción el tren de la vivienda, o el tren de la infraestructura, o el tren de la inversión y, de esta manera, entregar un país en marcha, con tranquilidad y paz social, trabajando toda la sociedad en cada uno de los rincones de este país.

Así que la invitación a ustedes es a seguir contribuyendo al progreso y al bienestar de las y los mexicanos, a seguir todos juntos construyendo una gran Nación para entregar a la siguiente generación.

He señalado y reitero aquí, desde mi punto de vista y con convicción, pienso que los mejores seis años de este país están por venir.

No hay duda que la alternancia y la democracia traen nueva energía, traen nuevas ideas y trae nuevos planes y proyectos de trabajo. Eso es lo que vamos a ver en estas próximas semanas y en estos próximos años.

La invitación, entonces, es a seguir fomentando este mercado de capitales, este mercado de financiamiento, seguir fomentando el ahorro de las familias en México y seguir trabajando para que nuestro país continúe su marcha hacia el futuro.

De mi parte les agradezco de todo corazón el que me hayan permitido caminar junto con ustedes estos seis años; han sido para mí años de aprendizaje, años de compromiso social con la Patria y sus comunidades.

Ha sido un orgullo caminar de la mano junto a este gran pueblo mexicano.

Tenemos una gran Nación, no nos podía haber tocado mejor, tenemos la mejor gente del mundo y por eso para mí ha sido este un verdadero privilegio.

Me van a tener allá en Rancho San Cristóbal, donde tienen todos ustedes su casa, sin duda, la señora Marta ya echó a andar toda su imaginación y todas sus ganas de trabajar, al igual que su servidor, estaremos en la trinchera de la tarea social, estaremos trabajando por los más pobres del país; pero, sobre todo, estaremos ahí a sus órdenes con muchas ganas de seguir sirviendo a México.

Repito, ha sido para mí un honor servirles y haber podido caminar con ustedes estos años.

Así que gracias, gracias, gracias, felicidades por lo que han hecho en estos seis años, invitarles a seguir con esa misma enjundia, con ese mismo talento, con ese mismo coraje, trabajando para nuestro país.

En esta tarea sé que siempre conté con su solidaridad y su compromiso y sé que ustedes habrán de seguir trabajando por nuestro querido México.

Que Dios les bendiga.

Gracias.

eca

 

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