El presidente electo, Felipe Calderón Hinojosa, aseguró que el nuevo gobierno que él encabece, a partir del 1 de diciembre, tendrá el objetivo de "sostener una política exterior responsable y activa, que permita tener más presencia de México en el mundo y al mismo tiempo más presencia del mundo en México".
Después de recibir al secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, en el marco de los encuentros para la transición, el presidente electo indicó que, como lo ha hecho el gobierno actual, "vamos a seguir pugnando para encontrar mecanismos dentro de la diplomacia y de la política exterior que resulten convenientes para los intereses de México, tanto en organismos multinacionales como en la relación bilateral que tenemos con los países".
Más tarde, durante una entrevista en radio con el periodista Joaquín López Dóriga, el mandatario electo se refirió en especial al caso de Venezuela, del que dijo que México sostendrá una relación respetuosa entre gobiernos, no a nivel personal con el mandatario de aquel país, Hugo Chávez.
"No tomaré este tema como un asunto personal, sería un grave error y lo es quien quiera que lo haga así, poner la suerte de dos países importantes al vaivén de un capricho personal". Sobre la relación con Chávez, abundó: "Más que con Chávez, es con el jefe de Estado que representa él, no es un asunto de personalidades, sino de investiduras".
Sobre una probable invitación a Hugo Chávez para la ceremonia de toma de protesta, Calderón indicó que será un tema que analice junto con la cancillería: "No lo sé, todavía no hemos definido eso, tengo que hacerlo acorde con la cancillería, dependerá del tono y grado en el que se encuentren las relaciones entre los dos países".
Calderón, después del encuentro con Derbez, confirmó lo que este diario adelantó ayer, el itinerario para su gira por Centro y Sudamérica, donde se reunirá con los presidentes de Guatemala, Costa Rica, Colombia, Chile y Brasil.
En la entrevista de radio, Calderón también abordó otros temas como las amenazas que ha recibido y por las cuales ha reforzado la seguridad de él y de su familia; la integración de su gabinete "donde hay mucha grilla", así como el sector energético y su respeto por los "gobiernos paralelos", como el creado por la coalición Por el Bien de Todos.
Reconoció la decisión que tomaron los perredistas y sus aliados de levantar los campamentos: "Estimar en lo que vale la decisión de la coalición y del licenciado López Obrador, levantar los campamentos fue un gesto de enorme sensatez que no merma en un ápice su convicción y opinión del proceso electoral de la cual discrepo", añadió.
El presidente electo aseguró que la conformación de su gabinete no es lo mismo que nombrar a funcionarios de empresas privadas, por lo que esa decisión la dará a conocer hasta noviembre próximo, cuando termine de hacer el análisis correspondiente, mientras tanto, aseguró: "Ni son todos los que están ni están todos los que son. Hay mucha especulación, mucha grilla, se presta a cualquier tipo de especulaciones, he sido muy reservado. Quiero decir que no interpreten que las personas que están ahora conmigo van necesariamente a ser secretarios de Estado o funcionarios de Gobierno".
Dijo que está obligado a pensar en un gabinete integrado no sólo por administradores o técnicos puros, sino por personal leal y tenga "amor a la camiseta".
Dijo que habría que pensar en una reorganización del sector público, pero consideró que será difícil, pues llevaría tiempo y "no quiero distraer fuerza, energía y atención al arranque del gobierno".