El nuevo gobierno de México enfrentará un obstáculo externo que podría limitar el crecimiento del país durante el próximo año.De acuerdo con corredurías internacionales, la economía estadounidense comenzará un periodo de desaceleración que impactará al sector manufacturero mexicano.
Paulo Leme, director de Investigación Económica de Mercados Emergentes de Goldman Sachs, comentó que el enfriamiento de los precios de la vivienda en Estados Unidos provocará la desaceleración económica de ese país para el próximo año, por lo que las estimaciones sobre el Producto Interno Bruto (PIB) bajaron de 3.4% este año a 2.5% en 2007.
Sin embargo, estimaciones de Merrill Lynch indican que el PIB estadounidense podría ubicarse en 1.7% en el próximo año. La firma prevé que los precios de la vivienda en el vecino país bajarán 5%, lo que "tiene el potencial de empujar a Estados Unidos al borde de la recesión a principios de 2007".
El ciclo económico que vincula a México con Estados Unidos producirá afectaciones para las manufacturas nacionales, que resentirán los efectos de la economía estadounidense a partir del último trimestre de este año y hasta marzo del próximo, explicó Paulo Leme.
Goldman Sachs pronostica que la desaceleración de EU lleve a México a un crecimiento de sólo 3.5% en 2007, medio punto menos de lo que se espera para fin de año.
No obstante, el especialista de Goldman Sachs consideró que el presidente electo de México, Felipe Calderón, no iniciará su sexenio con bajo crecimiento, aunque sugirió que deberá implementar medidas para enfrentar la desaceleración estadounidense.
En ese sentido, destacó una reforma energética que permita la inversión extranjera para la extracción de petróleo y gas natural, lo que reduciría los efectos negativos sobre las manufacturas; además, urgió a modificar el cobro de impuestos e impulsar la reforma laboral para fortalecer la competitividad de la economía mexicana.
Especialistas de diversas corredurías en EU consideran que habrá que anticiparse a la baja en el crecimiento económico de ese país y acelerar cambios en los primeros meses de 2007.
Según Merrill Lynch, México tiene el privilegio de estar cointegrado al ciclo económico de EU, pero la contraparte de esto es que la desaceleración estadounidense se transmite en un periodo muy corto al ciclo económico mexicano.
En ese sentido, JP Morgan destacó que una de las alternativas que tiene México es mantener un dinamismo en el sector de la construcción mediante el impulso en los programas de vivienda. En el primer semestre del año, dijo, la iniciativa privada en México mostró recursos alternos a la producción de manufactura gracias al boom de la industria de la construcción, lo que posicionó la tasa periódica de crecimiento en 4.7% en julio pasado.
En tanto, Merrill Lynch subraya que actualmente "América Latina está mejor posicionada que en desaceleraciones económicas norteamericanas previas debido a una mayor diversificación comerical y el uso más amplio de tasas de cambio flexibles", aunque diferenció que México y América Central son las zonas más sensibles ante los cambios económicos en EU.