Todos los mexicanos -sin excepción- deben reconocer al presidente electo de México y trabajar junto con él, aseguró ayer el cardenal Norberto Rivera.
En entrevista, al término de la misa dominical en la Catedral Metropolitana, el prelado llamó a seguir la vía institucional y antes, en su homilía, alertó contra la violencia y a no buscar a un "mesías doloroso".
Sobre la proclamación del ex candidato Andres Manuel López Obrador como "presidente legítimo", primero bromeó, asegurando que en el país hay muchos presidentes, "más de 2 mil", en alusión a los alcaldes.
Sin embargo, ante la insistencia de los reporteros, el cardenal advirtió que el tiempo de las elecciones ya pasó y que ahora es necesario seguir por los caminos institucionales, pues no se han aportado pruebas contundentes de que los comicios se salieron de la legalidad.
Rivera Carrera afirmó que México no necesita únicamente de un hombre o de un gabinete, por bueno que sea, sino de todos los mexicanos.
"Y necesita de la oposición, de aquellos que piensan muy distinto o contrario a lo que el proyecto que ganó tiene", destacó.
El cardenal recordó que antes de las elecciones del 2 de julio, los obispos se pronunciaron porque todos los mexicanos respetaran la decisión de las autoridades competentes.
"No teníamos candidato... y ahora tenemos que ser consecuentes a respetar a aquel que el pueblo mexicano eligió", aseguró.
A la pregunta de si el presidente electo podrá gobernar con López Obrador "pisándole los talones", respondió: "lo que cuenta son los votos, no las opiniones".
Antes, durante su homilía, se pronunció en contra de la violencia y de la exaltación "de un mesías doloroso".
"Tampoco ahora se quiere un mesías doloroso por parte de aquellos que buscan un líder temporal, liberador como medios humanos, compatible con doctrinas y prácticas violentas y de lucha de clases", advirtió.
Rivera Carrera sostuvo que definitivamente, "la vía de la violencia no es el camino marcado por Jesús para cambiar el rumbo de la historia".