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Cuando Óscar Pérez se incorporó al ataque, pocos pensaban realmente que podría conseguir el tanto de la igualada, sin embargo, “el conejo” aprovechó su gran resorte para rematar con la testa y enviar el balón a las redes, tanto que le permitió a Cruz Azul empatar a uno con Tecos.
No es la primera ocasión que el cancerbero de la Máquina daña el marco rival. La primera vez fue el 14 de febrero de 1996, en un partido amistoso que sostuvo la selección mexicana sub-23 ante Corea del Sur.
Cuando la derrota parecía inminente, Pérez se fue al frente y aprovechó un rebote para pegarle con la pierna y anidarla en las redes. El cotejo terminó 1-1.
En la historia profesional del futbol mexicano, el primer portero que pudo anidar un tanto fue Luis Heredia del desaparecido club Oro cuando el 13 de junio de 1945, en un duelo del torneo de Copa, logró uno de portería a portería ante el Asturias.
Varios guarda vallas han logrado la hazaña, pero realmente pocos los han podido hacer en una jugada.
Antes de Óscar Pérez, el más reciente había sido Miguel Calero que el 11 de agosto de 2002, consiguió con la cabeza el 3-3 ante los Jaguares de Chiapas.
Y otro que también se recuerda es Oswaldo Sánchez, quien el 4 de octubre del 2000, en un choque de la Copa Merconorte ante El Nacional de Ecuador, también le pegó con la testa.
El “conejo” ya forma parte de los anales de la historia no sólo por el número de partidos que lleva con la Máquina, también por este anecdótico gol en un partido que resultó pobre en cuanto espectáculo.
gdh