El Instituto Federal Electoral (IFE) rechazó más de 800 solicitudes de acceso a las boletas electorales, realizadas con base en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental (LFTAIPG), y anunció que las destruirá una vez que ha concluido el proceso electoral.
Sin embargo, accedió a dar acceso a las más de 260 mil actas de escrutinio y cómputo que contienen el resultado de la votación.
EL UNIVERSAL presentó una solicitud de acceso a las boletas electorales, tanto las válidas como nulas e invalidadas, que se usaron el 2 de julio.
La solicitud se fundamentó en la LFTAIPG que permite a cualquier ciudadano solicitar acceso a documentos en poder de los sujetos obligados, entre ellos el IFE.
En su respuesta a dicha solicitud, el comité de información del IFE argumentó que las boletas electorales "no son documentos" sino "votos", y por lo tanto no entran en lo previsto por la ley de transparencia.
Académicos, medios de comunicación y ciudadanos realizaron más de 800 solicitudes similares para tener acceso a las boletas electorales, pero tampoco tuvieron éxito.
Consultado en días pasados sobre este tipo de solicitudes, con fundamento en la LFTAIPG y no en las leyes electorales, el especialista en derecho a la información, Ernesto Villanueva, destacó que el propósito es llegar a la verdad histórica de la elección presidencial, pues la "verdad jurídica" se plasma en la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Al argumentar su negativa para dar acceso a las boletas electorales, el IFE dijo que no se trataba de documentos sino de votos, y que estaba obligado a asegurar su inviolabilidad. Otro argumento que expuso fue que, entre los diversos límites al ejercicio del derecho a la información, está el del "orden público".
El único destino que pueden tener esas boletas, agregó en su respuesta el instituto, es su destrucción una vez que concluya el proceso electoral, pues eso indica la legislación electoral.