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La prensa británica consideró que existe un riesgo de división interna en el país por las protestas de la izquierda, luego de que se diera a conocer el nombramiento de Felipe Calderón como futuro presidente de México.
El periódico The Independent, señaló que a pesar de la decisión unánime del Tribunal electoral, que el martes confirmó la victoria del Calderón, “la confusión política que siguió a las elecciones podría no terminar aún”.
De acuerdo con el rotativo, las acusaciones de fraude lanzadas por el líder del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador, “han polarizado a las clases más bajas de México”, lo que complica el mandato de Calderón.
“Aunque los recientes sondeos muestran un profundo enfado contra la estrategia de protesta postelectoral de López Obrador, incluso entre algunos de sus antiguos partidarios, todavía tiene el apoyo de millones entre la clase pobre de México”, sostuvo.
En opinión de este diario, “hay signos de que los partidarios de López Obrador se han ido resignando gradualmente a la presidencia de Calderón. Hace unos días algunas de las tiendas en el Paseo de Reforma han estado ampliamente vacías”.
No obstante, indicó el periódico, todavía queda ver qué sucede el 16 de septiembre, día en el que López Obrador convocó en el Zócalo de la capital de México, la convención de sus seguidores, coincidiendo con la celebración en esta misma plaza del Día de la Independencia.
Esta fecha será clave para que el PRD decida si declarar unilateralmente a su candidato como nuevo presidente y establecer un gobierno paralelo.
Según The Independent, en cualquier caso, la noticia de la victoria final de Calderón “será bienvenida por Washington, que duramente asimilaba la posibilidad de que México diera un fuerte giro a la izquierda como otros muchos países de América Latina”.
La confirmación de la entrada de Calderón en Los Pinos fue reportada también por diarios como el Financial Times (FT) y The Guardian.
Este último publicó que aunque no ha habido una respuesta inmediata de López Obrador, “en días pasados dejó claro que esto está lejos de ser el final de la historia”.
“En sus discursos adelantando el dictamen adverso, López Obrador comenzó a transformar sus acusaciones de fraude en retos activos contra la legitimidad del orden institucional del país”, señaló el diario.
Según el rotativo, “un lenguaje tan duro ha hecho que algunos observadores hablen de insurrección y otros teman a un contragolpe violento de la derecha”.
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