Texto íntegro: Ideas fuerza del informe del Presidente Fox
Redacción EL UNIVERSAL.com.mx
El Universal
Ciiudad de México
Viernes 1 de septiembre de 2006
20:01
La división de poderes se ha consolidado como el pilar de la nueva gobernabilidad democrática. Como nunca antes, Legislativo, Judicial y Ejecutivo hemos acatado y respetado las decisiones que surgen en el seno de otro poder. Hoy, las grandes decisiones son producto del debate democrático y de la corresponsabilidad.
El Estado mexicano funciona cada vez más bajo un sistema de pesos y contrapesos, que se ha convertido en base sólida para la construcción de acuerdos.
El Poder Legislativo ha dado pasos sustanciales para construir un nuevo marco legal propicio al desarrollo de una sociedad más próspera, justa, equitativa e incluyente.
En la consolidación del Estado de derecho, el Poder Judicial ha sido factor decisivo para que nuestra democracia ciña su actuar a reglas claras y justas. El Poder Judicial ha sido también garante de apego a la legalidad. Sus resoluciones han dado certidumbre al avance político nacional.
Federalismo
Hoy, federalismo significa responsabilidad compartida en la solución de los problemas locales con una visión nacional.
Democracia y libertas
Democracia es sinónimo de libertad, y hoy México vive un auténtico régimen de libertades. Gracias a la lucha ardua y prolongada de la sociedad, ahora podemos participar, disentir y decidir, con la dignidad de mujeres y hombres libres.
Las libertades de expresión y de prensa, de asociación y reunión son reflejo de una sociedad abierta y plural.
Estado de Derecho
Hemos convertido a la ley en el primer instrumento de gobierno y la mayor garantía de las libertades y derechos ciudadanos.
El respeto a la legalidad no es ni podrá ser nunca discrecional; es la condición básica del contrato social.
Democracia e instituciones
La democracia se consolida en el estricto apego a la legalidad; en el respeto a las instituciones; en el diálogo abierto entre todas las fuerzas políticas y en la toma de decisiones a través del acuerdo.
Aun siendo perfectibles, las instituciones son el más sólido fundamento de la gobernabilidad.
Trabnsparencia y rendición de cuentas
Como nunca antes, hoy la gestión pública es verdaderamente pública, de cara a la ciudadanía. La transparencia y la rendición de cuentas son hoy puntales de nuestra vida democrática y preciados bienes públicos.
Combate a la pobreza
La democracia efectiva sólo se da entre iguales; su consolidación exige la superación de la pobreza.
Hemos promovido la convergencia de las políticas económica y social, como la base para construir una sociedad más justa y humana.
Éstos han sido años de trabajo intenso, para que millones de niños y jóvenes, de mujeres y hombres hicieran valer su derecho a la alimentación, a la salud, la educación de calidad y la vivienda.
Economía al servicio de la gente
Nuestro compromiso ha sido que la política económica esté al servicio de las personas.
Gracias a un manejo responsable de la política económica, las y los mexicanos hemos aumentado el ingreso nacional, reducido la pobreza y mejorado la calidad de vida de las familias.
También hemos logrado disminuir a niveles históricos las tasas de inflación y de interés. No hemos endeudado a las futuras generaciones. Por el contrario, hemos reducido de manera sustancial la deuda pública externa.
México cuenta ya con instalaciones que garantizan el abasto energético de la próxima década. Atendiendo a las demandas de estados y municipios, hemos puesto al día la infraestructura de comunicaciones y transportes del país.
La estabilidad económica ha permitido proteger el ingreso de las familias. Con mayor poder adquisitivo y créditos a tasas fijas y a largo plazo, más mexicanos cuentan ahora con una casa digna y con bienes que mejoran su calidad de vida.
Conquista y fortalecimiento de la democracia
Vivir en democracia es nuestra decisión; es responsabilidad de todos fortalecerla y hacerla más eficaz.
La gobernabilidad democrática avanza por la vía institucional. Hoy los conflictos políticos y sociales se procesan en las instituciones.
La democracia no es un fin en sí mismo; es un medio para consolidar a la nación y alcanzar el desarrollo que todos queremos.
Proceso electoral
El pasado dos de julio, fuimos partícipes del proceso electoral más concurrido y competido de nuestra historia. Con entera libertad, las y los mexicanos hemos decidido el rumbo de la nación.
El Instituto Federal Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación demuestran, una vez más, que son baluartes de nuestra democracia.
Con la participación ciudadana, la democracia se ha fortalecido; desconocerlo es negar la voluntad colectiva. Los ciudadanos son los mejores testigos de este proceso histórico.
El mandato de las urnas ha sido por el diálogo y el acuerdo.
Respeto a la democracia
No se debe someter a la democracia bajo el argumento de la democracia. No se debe pretender acorralarla por la vía de la intransigencia y la violencia.
Quien atenta contra nuestras leyes e instituciones, atenta contra nuestra historia, atenta contra México. Nadie puede decirse a favor del pueblo cuando atenta contra él.
Una sociedad dividida es una sociedad débil; una sociedad incapaz de alcanzar sus fines; incapaz de atender a los más necesitados.
Unidad Nacional
Todos tenemos la obligación de promover el entendimiento que nos lleve a encontrar coincidencias, conciliar divergencias, visiones e intereses contrapuestos. Es momento de unidad en torno a los valores e instituciones de la nación; de unidad para alcanzar los anhelos de democracia, justicia y bienestar social del pueblo mexicano.
Por encima de filiaciones y diferencias, tenemos una historia y un futuro comunes.
Reconocimiento a quienes fortaleceron la democracia
Quiero hacer un reconocimiento a las y los ciudadanos por su voluntad y determinación de vivir en paz y en armonía. Cada ciudadano, desde su ámbito de competencia, ha puesto toda su voluntad para hacer de México la democracia que hoy nos enorgullece. Agradezco a todos los actores políticos y sociales su trabajo comprometido con los más altos propósitos de la nación.
Hago un reconocimiento a nuestras heroicas Fuerzas Armadas, por su desempeño eficaz, su lealtad, su estricto apego a la ley y su respeto a las instituciones.
Retos
Los cambios y logros que hemos alcanzado como sociedad son valiosos, pero incompletos. Hemos creado instituciones y nuevas leyes; sin embargo, no hemos concluido aún las transformaciones históricas que los tiempos demandan.
La pobreza y la desigualdad siguen siendo los principales enemigos de México.
La inseguridad es otra de las deudas a saldar. La aprobación de la ley de seguridad pública y justicia penal contribuiría de manera determinante a la lucha contra la delincuencia.
Generar trabajo digno y oportunidades de ingreso independientes, para todas las familias y personas, continúa siendo un reto para México.
Requerimos también acordar las reformas que nos permitan acelerar el paso, ser más competitivos y contar con más recursos para dar respuestas eficientes a las legítimas demandas de la sociedad.
Experiencia personal
Ha sido para mi un honor servir a México como Presidente de la República; es también mi mayor orgullo. Ésta es, sin duda, la experiencia más importante de mi vida y la que llevaré siempre en mi corazón. En estos seis años de gobierno, me he conducido invariablemente con rectitud, con respeto a la palabra empeñada y con apego a la verdad.
Balance final
Después de una larga lucha, hemos convertido a la democracia en nuestro presente. Ese será también nuestro futuro. México será una nación cada vez más fuerte, cada vez más libre y cada vez más justa.
La democracia ha valido la pena. La democracia vale la pena.
Fuente: http://fuente.presidencia.gob.mx
grg
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