Andrés Manuel López Obrador desconoció ayer a las instituciones y llamó a sus seguidores a pensar en crear las propias."Hay una realidad, las instituciones, todo el andamiaje que se fue creando para sostener al poder, está en crisis, en ruina, no sirve para nada, por eso tenemos que plantearnos con este movimiento una transformación profunda", estimó López Obrador ante sus simpatizantes.
Ayer, en su cotidiana "asamblea informativa" en el zócalo de la ciudad de México, el tabasqueño añadió:
"De una vez les adelanto a ustedes, ya está pasando que se van a burlar de nosotros, se van a reír y a decir que estamos locos por convocar a la Convención Nacional Democrática y por decir ´ya no nos importa lo que hagan, no tenemos ningún respeto por sus instituciones, porque no son las instituciones del pueblo´; nosotros vamos a crear nuestras instituciones, las del pueblo de conformidad con el artículo 39 constitucional".
Entre la algarabía de los lopezobradoristas que coreaban "presidente, presidente", el perredista cerró su idea con el argumento de que "la soberanía reside en el pueblo, el pueblo es el que manda y tiene el inalienable derecho de cambiar la forma de su gobierno, para eso es la convención y eso es lo que vamos a hacer".
López Obrador llamó a comenzar "una reflexión colectiva, iniciemos un debate nacional, tenemos todo un reto por delante y una gran tarea por cumplir. Si logramos que nuestras propuestas se discutan en todo el país, habremos dado un paso importante".
Otra propuesta fue la de pensar si en la convención del 16 de septiembre elegirán a un "presidente legítimo" o a un coordinador nacional de la resistencia civil, que ya había esbozado en una entrevista con el vespertino francés Le Monde.
"Tenemos que deliberar en estos días ampliamente, responder y, desde luego, decidir con el voto libre de todos los delegados de la convención, si formamos, en el caso de que se convalide el fraude, si formamos un legítimo gobierno de la República o una coordinación nacional de la resistencia civil pacífica".
López Obrador reiteró con otras palabras su planteamiento.
"Esto implica decidir, democráticamente, si reconoceremos y ratificamos a un presidente legítimo, en la convención o si la convención elige a un jefe de gobierno en resistencia, a un encargado del Poder Ejecutivo, o a un coordinador nacional de la resistencia civil pacífica. Todo ello mientras dure la usurpación".
El perredista también arremetió contra la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que el coordinador de los senadores electos, Carlos Navarrete, tachó como "viejo frack, lleno de polilla, colocado en la vitrina de la Suprema Corte, oliendo a naftalina, que con un poco de aire que le dé se desmorona a pedazos".
"No es posible que la Suprema Corte esté secuestrada, tomada por un grupo y que nada más sirva para legalizar los despojos que comete el fuerte, para proteger a los delincuentes de cuello blanco, que no tenga nada que ver con el pueblo. Nunca hace justicia a los mexicanos, y así casi todas las instituciones del país", aseguró López Obrador.
Y explicó que "en la convención tenemos que definir un programa básico de nuestro movimiento que tendría como objetivos el combate a la pobreza, defensa del patrimonio nacional, lucha contra la corrupción y la impunidad, el hacer valer el derecho a la información y llevar a cabo la reforma de instituciones políticas".
Insistió en que seguirá esperando la resolución del TEPJF y reiteró que existen los elementos para anular casillas, lo cual, de ocurrir, les daría el triunfo con 526 mil votos, a partir de las irregularidades que habría en el recuentro ordenado por el Tribunal en 11 mil 839 casillas.