El presidente Vicente Fox se comprometió públicamente a garantizar que el próximo 1 de diciembre se instale en la "silla presidencial" el nuevo mandatario mexicano, y arranque "con toda la fibra del mundo" con su gestión, ya que sin duda, dijo, hay mucho más qué hacer por este país.
Criticó con dureza a quienes "atentan" contra la estabilidad de México y la unidad de sus ciudadanos, o que se oponen no sólo a las celebraciones nacionales y a la vida cotidiana de los mexicanos, sino también a las instituciones, a las leyes y al diálogo, como las vías democráticas para la superación de los conflictos.
Fox consideró que ya quedaron atrás los tiempos de la arbitrariedad y de las decisiones unipersonales.
"En democracia, los intereses colectivos siempre deben anteponerse a los intereses de personas o de grupo", dijo Fox, en un entorno de confrontación política por el tema electoral, en el que el candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, afirma que hubo fraude en las elecciones del pasado 2 de julio.
En una gira relámpago por Veracruz, en la que estuvo presente el empresario Carlos Slim, el presidente Fox sostuvo que sobre cualquier "conflicto o protesta" habrán de prevalecer las instituciones, y aseveró que ningún país puede desarrollarse en la división y en la confrontación.
"El México democrático que todos estamos construyendo está cimentado en la unidad nacional y en la fortaleza de nuestras instituciones. México es hoy un país de instituciones sólidas", expuso Fox, luego de visitar los patios de construcción de plataformas marinas de Pemex.
Poco antes, en Tihuatlán, donde inauguró un entronque de la nueva carretera México-Tuxpan, el presidente Fox aseguró que, pese a todo, México goza de estabilidad económica, política y social, lo que ha permitido inversiones históricas en todos los sectores productivos y un crecimiento que al momento es de 5%.
Justo al inicio de su discurso en Tuxpan, Fox retomó el tema de la sucesión presidencial, y pidió al gobernador de Veracruz su apoyo para que el 1 de diciembre se realice el relevo sin retrasos ni contratiempos.
"Tú y yo (Fox y Herrera) nos vamos a asegurar que el próximo presidente del país se instale en la silla presidencial el 1 de diciembre y arranque con toda la fibra del mundo, porque hay mucho más qué hacer en este país, sin duda", expresó Fox.
La afirmación hizo reír a un centenar de trabajadores de Pemex, al director general de la paraestatal, Luis Ramírez Corzo; al líder de los petroleros, Carlos Romero Deschamps y al empresario Carlos Slim, quien en su participación en este acto dio su espaldarazo al presidente Fox al reconocer la estabilidad económica y financiera por la que atraviesa el país.
Ya el gobernador Fidel Herrera le había ofrecido a Fox trabajar en el marco de las instituciones democráticas, con la nueva administración federal, y su apoyo para nuevos proyectos en el estado, y le demandó: "Así que no se me raje Presidente".
"Te recuerdo que me quedan tres meses (de gobierno), no seis años", le respondió el presidente Fox.
El mandatario dijo que no existe problema alguno que no pueda ser resuelto por la vía del diálogo y conduzca al acuerdo y a la unidad.