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Para el primer miércoles del plantón permanente convocado por Andrés Manuel López Obrador, comerciantes de la avenida Juárez han tenido que extender sus horarios de trabajo para compensar las pérdidas que genera la instalación del campamento perredista.
Tal es el caso de Ramón Ramírez, bolero, quien ha tenido que llegar más temprano e irse más tarde para “salir tablas”. Declarado en contra del movimiento, el entrevistado explica que en promedio recibe quince clientes, cantidad que bajó a diez.
“Puedo trabajar más horas, porque mientras no invadan la banqueta todo está bien”, menciona. De lo contrario, podría verse en la necesidad de desplazarse al parque de la Alameda, tal como lo hizo cuando se vio afectado por las obras de remodelación sobre Juárez.
“Por mientras tenemos que permanecer aquí, a menos que la Unión de Aseadores de Calzado nos diga otra cosa”, describe. Ramírez lleva 24 años laborando en el mismo lugar y rechaza moverse de ahí por los manifestantes. “Si invaden, habrá que buscar huequitos”.
Por otra parte, Lucía Nieto coincide en la estrategia de aumentar las horas de trabajo para compensar las pérdidas. “Llegó normalmente aquí a las siete y me voy a las tres, pero ahora me voy a las cinco”, revela la encargada de un puesto de flores en Juárez y Humboldt.
Referente a los comercios establecidos, Daniel Barrientos de la farmacia El Caballito, así como Manuel Herrera de Foto Imagen, coinciden en que “no queda más remedio que aguantar, no podemos movernos de aquí”.
Empleados de firmas más grandes como Starbucks, OXXO, Kentucky Fried Chicken y Sanborn´s afirman que la instalación de la asamblea permanente aún no les afecta del todo, sin embargo, la no afluencias de vehículos puede afectarles a la larga.
Adelantan cierre
Un caso particular es el de Nueva Platería la Alameda, comercio establecido en Juárez casi esquina con Balderas. A decir de Ramón Ramírez, tal negocio ya arrastraba problemas de venta, pero con el plantón aceleró su cierre.
“Ese negocio no iba bien, aunque al menos esperaban abrir hasta el 28 de agosto, pero con la llegada de los manifestantes decidieron cerrar desde el lunes, incluso una de las empleadas se vino a despedir de mí, ya sólo vienen por sus cosas”.
Este comercio se aprecia cerrado, en contraste con el local vecino -Foto Imagen- que aunque permanece abierto tampoco registra mucha afluencia de personas.
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