Antes de pedir prestado. Define qué es lo que necesitas

¿Qué fuente de financiamiento necesitas? No corras al banco todavía. Si pones en claro antes algunas cosas quizá puedas tocar otras puertas para buscar recursos
ILUSTRACIÓN: ROSARIO LUCAS. EL UNIVERSAL
29/08/2017
01:43
Mariana F. Maldonado
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El financiamiento y los emprendedores tienen una relación tortuosa. Por desgracia, es el obstáculo principal al que se enfrenta todo aquel que desea establecer un negocio: Quiere empezar pero a la hora de conseguir recursos, la cosa se le complica. Así que, ¿cómo funcionan las cosas para los emprendedores que están buscando financiamiento en México? Según la Encuesta Nacional de Competitividad, Fuentes de Financiamiento y Uso de Servicios Financieros de las Empresas (Enafin), de todas las fuentes de financiamiento que tienen las empresas, el crédito de proveedores es el más empleado: 55 de cada 100 empresas encuestadas lo usó y de cada 10 sólo cuatro pidieron crédito.

El resto no lo hizo porque no le interesa o porque las tasas de interés son muy altas. Todo esto podría querer decir que a las empresas no les interesa crecer, y para las que les interesa los préstamos no son accesibles o no lo necesitan y operan con sus propios recursos.

Según apuntan varias mediciones, el financiamiento que piden las empresas en México se va en su mayoría a capital de trabajo, es decir, se utiliza para operar en el día a día. Sólo dos de cada 10 empresas solicitaron un crédito a largo plazo y sólo una obtuvo los recursos porque la otra no tuvo las garantías suficientes que le pedían, según señala la Enafin.

Así, los empresarios mexicanos necesitan dinero urgentemente para operar y recurren a sus proveedores y en menor medida, a pedir un préstamo a las instituciones financieras. Éstas, por su parte, no les ponen las cosas sencillas, ni en cuanto a intereses ni mucho menos en lo que respecta a los requisitos para obtener un crédito. Pero, ¿qué hay de otras opciones? Contesta estas preguntas y podrás definir qué es lo que estás buscando, lo cual puede ayudarte a tocar otras puertas diferentes a las del banco.

Por aquí se empieza

La primera pregunta que tienes que hacer es, ¿Quién puede ayudarme a conseguir este dinero que necesito? Las fuentes de financiamiento son muy variadas. Van desde instituciones gubernamentales hasta fuentes alternativas como crowdfunding, o incluso que puedas conseguir un socio que te dé además de recursos, experiencia que enriquezca a tu empresa.

Escoger alguna, además de la disponibilidad, va a depender de varios factores, entre éstos para qué quieres el dinero. Por ejemplo, si necesitas asesoría y el conocimiento de alguien especializado en cierta área, puedes considerar asociarte con alguien. Si apenas estás empezando, puedes acercarte a tus amigos, familiares o a instrumentos como el crowdfunding, el cual es una forma de financiar proyectos que consiste en que un grupo colabore a fondear un proyecto a través de una plataforma en línea. En México existen varias como Doopla, Yotepresto, Kubo Financiero o Afluenta, las cuales pueden apoyarte para conseguir recursos.

Si necesitas recursos para pagar sueldos o comprar materias primas, por ejemplo, un crédito de capital de trabajo será el que tendrás que buscar. Hay instituciones financieras que lo ofrecen o también puedes echar mano de la tecnología, porque también hay plataformas en línea que prestan especialmente a pymes, como Creze o Credijusto, por ejemplo.

“Necesitas hacer una investigación para conseguir los fondos que necesitas para hacer lo que sea con tu negocio”, recomienda David Lask, cofundador y director general de Creze, una startup que se dedica a ofrecer en línea créditos para capital de trabajo para pymes.

 ¿Para qué necesitas esos recursos? Piensa que este préstamo debe ser productivo, es decir, te debe generar más ventas o más ahorros, cualquiera de las dos, explica Ernesto Gómez, director comercial de Finmex, una entidad financiera que otorga préstamos a la medida.

¿Por cuánto tiempo necesitas el crédito? Ya que sabes para qué lo quieres, es más fácil contestar esta pregunta. Si buscas crecer, lo que requieres es un financiamiento a largo plazo. Si necesitas operar, entonces puedes pedir uno de capital de trabajo. Si estás en el primer escenario, la recomendación es que tengas bien consolidado tu modelo de negocio, es decir, la manera en la que tu empresa hará dinero.

“No es una buena idea contratar un financiamiento para un modelo de negocio que apenas estás consolidando”, asegura David.

Así que si apenas estás en eso, quizá un financiamiento a corto plazo podría ser una mejor opción, porque será de un menor monto y a un menor plazo. Eso sí, considera la tasa de interés a la que pagarás, y por supuesto, si serás capaz de cubrirla o no.

La siguiente pregunta que te tienes que hacer es esencial: ¿Te alcanza para pagarlo? Es necesario que hagas esta cuenta antes de aceptar cualquier compromiso bancario. Si estás creciendo y todavía no estás generando utilidades, muy probablemente no vas a pagarlo y podrías caer en un círculo vicioso de endeudamiento. Primero necesitas analizar los números de tu empresa y asegurarte de que la operación de tu negocio te dé para liquidarlo.  

“Es necesario que seas capaz de hacer un análisis de cómo los flujos del proyecto van a salir. Haz distintos escenarios de los posibles resultados con base a la información que tienes hoy”, asegura el fundador de Creze. Así, es necesario que consideres si este costo es algo que tu proyecto puede soportar.

Quizá en este caso un socio pudiera ser la mejor opción, ya que de esta manera estarías compartiendo el riesgo con alguien más. “Si tienes un socio y el proyecto no sale bien, los dos van a compartir la pérdida y si tú tienes financiamiento y las cosas no salen bien, tú tienes la obligación de repagar el préstamo”, explica David. Un socio no sólo implica compartir tu negocio —muchos emprendedores se muestran reacios a ceder poder y una parte de lo que han construido— sino también debe o debería implicar que recibirás el expertise que te da tener a otra persona contigo compartiendo esta aventura.

Si vas a pedir un préstamo de banco

No es fácil porque las instituciones bancarias suelen pedir muchas veces requisitos que son casi imposibles de reunir para las pymes, sobre todo para las jóvenes y más pequeñas, pero si un crédito bancario es la opción más viable para tus necesidades es importante que resuelvas otras interrogantes. ¿Tienes toda la documentación necesaria para empezar el trámite? ¿Cuál es la penalización si dejas de pagar? ¿Cuál es la tasa a la que me van a prestar?

En realidad, esta última pregunta te la tienes que hacer en cualquier caso y antes de decantarte por cualquier opción. Sea cual sea el tipo de financiamiento que elijas, compara varias opciones antes de tomar una decisión.

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