¿Cómo experimentaron los edificios el sismo?

Especialista hicieron un análisis para conocer los factores que ponen en riesgo la estabilidad de los edificios durante un temblor
¿Cómo experimentaron los edificios el sismo?
(FOTO: Archivo/EL UNIVERSAL)
29/09/2017
13:04
Redacción
Ciudad de México
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Expertos en sismología e ingenieros de la UNAM explican cómo experimentaron el sismo las construcciones de la Ciudad de México, según ellos, "la situación no fue tan sencilla". En el documento se afirma que la aceleración máxima del suelo no es necesariamente lo que pone en riesgo la estabilidad de los edificios durante un sismo, por el contrario, al ser estructuras de dimensiones diferentes, su vulnerabilidad es muy variada.

Para identificar qué estructuras pudieron verse afectadas por el sismo de 2017, los ingenieros y sismólogos calculan lo que llaman las "aceleraciones espectrales" a partir de los sismogramas registrados. Dichos valores, aseguran, "nos dan una idea de las aceleraciones que pudieron experimentar, en sus azoteas, edificios con diferentes alturas".

Las aceleraciones espectrales en Ciudad Universitaria (CU), que tiene suelo firme, indican que, los edificios de uno a 12 pisos cercanos a la estación sísmica experimentaron una aceleración promedio de 119 gal (unidad de medida para la celeración), que es aproximadamente 2 veces mayor que la observada en 1985.

En contraste, las estimaciones en la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT), que tiene suelo blando, muestran que los edificios pequeños, cercanos a la estación, experimentaron una aceleración promedio de 188 gal, muy similares a las de 1985.

Por otro lado, los edificios más altos, de entre 12 y 20 pisos, experimentaron una aceleración promedio en CU de 60 gal, que es 30% menor a la de 1985, que fue de 85 gal. La diferencia más clara entre los dos terremotos ocurrió en suelo blando para edificios con más de 15 pisos.

La siguiente imagen muestra claramente cómo, en 1985, los edificios de este tipo cercanos a SCT experimentaron aceleraciones de 1.5 a 4.9 veces más grandes que las observadas el 19 de septiembre de 2017. En 1985, algunas de estas grandes estructuras experimentaron aceleraciones de hasta 760 gal. Como referencia, la aceleración de la gravedad terrestre es de 981 gal.
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Los ingenieros y sismólogos de la UNAM, gracias a múltiples investigaciones basadas en miles de registros sísmicos en la Ciudad de México y el desarrollo de herramientas sofisticadas han podido cartografiar, en toda la mancha urbana, valores de aceleración experimentados el pasado 19 de septiembre para diferentes tipos de estructuras. Dichas herramientas fueron desarrolladas en el Instituto de Ingeniería de la UNAM y operan automáticamente en tiempo real. Con ellas, se generan mapas de intensidad en toda la ciudad pocos minutos después del sismo, mismos que son útiles para identificar, rápidamente, las zonas potencialmente dañas.

El siguiente mapa ilustra claramente esto para el sismo del 19 de septiembre de 2017. Ahí se puede apreciar que existe una clara correlación entre los daños ocurridos y las zonas donde se produjeron las mayores aceleraciones 7/9 espectrales. Consistentemente con lo explicado en el párrafo anterior, el sismo de magnitud 7.1 dañó, en su mayor parte, estructuras relativamente pequeñas, de entre 4 y 7 pisos, a lo largo de una franja con orientación norte-sur dentro de la zona de transición (entre las zonas de suelo firme y blando) al poniente de la zona de lago. En contraste, las estructuras dañadas en 1985 fueron en su mayoría más grandes, con alturas de entre 7 y 14 pisos. 
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jpe

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