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Obsolescencia programada

Para vender más, las marcas programan la ‘fatiga’ de tus gadgets
Un reporte de Green Peace y iFixit encontró que firmas como Apple, Microsoft y Samsung fabrican los dispositivos más difíciles de reparar, lo que podría favorecer la obsolescencia.
29/09/2017
00:05
Mariana Solano / Clínica de periodismo
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#EnPortada

La obsolescencia programada es una estrategia comercial calculada por los fabricantes de productos, en especial de electrónicos, para que cada año (o en un periodo reducido de tiempo) los equipos presenten “signos de fatiga” y no sean compatibles con nuevas versiones de software, esto con la finalidad de orillar a las personas a comprar nuevos gadgets.

Se dice que dicha táctica fue gestada a mediados de los años veinte y puesta en práctica después de la Gran Depresión en Estados Unidos. Lo que es un hecho es que, por ejemplo, con los smartphones, pareciera que la única opción para mantenerse actualizado es conseguir la nueva versión, cada que esta sale a la venta.

En ese sentido, de manera continua, diversas marcas son blanco de acusaciones que señalan su práctica deliberada de la obsolescencia programada en todos sus productos para ser fieles al propósito de su estrategia: hacer que las ventas crezcan y con ello, las ganancias.

Para contrarrestar esta tendencia, en Europa, el Parlamento Europeo presentó (en los primeros días de junio de este año) ante la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, una propuesta de legislación en donde se pide fabricar productos con períodos de vida más largos, teniendo como objetivo general beneficiar tanto a los consumidores como a las empresas productoras.

El documento elaborado por el Parlamento consta de cinco apartados, en los que se desglosan los motivos por los que consideran necesario tomar medidas contra la obsolescencia programada. La economía, la protección al consumidor y la política forjan el hilo argumental de la justificación de ese texto.

Concretamente, las peticiones buscan promover la reparabilidad y durabilidad de todas las mercancías. Aunque ya existe un apartado que expone la opinión de la Comisión del Medio Ambiente, la de Salud Pública y de Seguridad Alimentaria con la finalidad de reforzar la iniciativa presentada por el Parlamento, por el momento se trata solamente de una propuesta. En México no hay iniciativas similares.

Aunque para muchas personas es un hecho que las marcas diseñan dispositivos que tendrán una vida útil corta (esto con la finalidad de incrementar sus ganancias cuando los gadgets sean remplazados por nuevas versiones); también es una realidad que un número creciente de personas buscan, por iniciativa propia, estar a la moda comprando los nuevos productos cada que estos están disponibles.

En ese sentido, en varios países del mundo, incluido México, ya hay planes en los que son las personas las que deciden cambiar de equipo en periodos cada vez más cortos de tiempo. Un caso de éxito de este tipo de modelos es Chile, país donde Movistar cuenta desde hace más de un año con un programa llamado “'Movistar One” que tiene como propósito acortar el tiempo que tardan los sujetos conocidos como early adopters en adquirir un nuevo smartphone.

Dicho programa parte de la premisa de que antes de “la era del teléfono inteligente”, el ciclo de vida de los celulares era más amplio, pues no había diferencias tan grandes entre el teléfono que se tenía y el nuevo que se era lanzado al mercado; mientras que hoy en día las actualizaciones que sufren los teléfonos los hacen “muy distintos” uno de otro, lo que representa un problema para los usuarios que buscan novedad y mantenerse a la vanguardia. Y es precisamente para ellos que ese plan fue creado.

Para acceder a este servicio el usuario debe, en primer lugar elegir un plan multimedia que le suministrará acceso a Internet, aplicaciones y redes sociales por un periodo determinado de tiempo (por lo general un año), después tiene que escoger en el catálogo de la empresa el modelo de smartphone que prefiera, para finalmente efectuar el pago correspondiente, que además es fijo, con su tarjeta de crédito.

La renovación del equipo se hace cada doce meses presentando el smartphone anterior en buenas condiciones. Huawei, Apple, LG y Samsung son algunas de las marcas de móviles disponibles para los usuarios que decidan contratar “Movistar One”.

Es en este punto donde resulta pertinente retomar la aseveración de que las actualizaciones realizadas en telefonía móvil son tan drásticas que, de no mantenerse actualizado, el rezago en el que se cae es notable. Pero, ¿de verdad hay cambios tan grandes entre una generación de móviles y otra? o, ¿son las personas mismas las que deliberadamente deciden gastar el dinero que sea necesario, todo para estar a la moda?

A continuación, analizamos los cambios a través del tiempo que han tenido los dispositivos de Apple y Samsung, dos marcas emblemáticas en el mercado para que tú, como lector, respondas si la obsolescencia programada te orilla a comprar nuevos gadgets o compras con frecuencia porque así lo quieres.

iPhone, MÁS QUE innovación en eficiencia y apariencia

iPhone Edge (2007)

El primer móvil de la marca de la manzana sorprendió por la integración de un reproductor de música en un teléfono móvil, algo no visto hasta entonces. Algunas de las características de este primer modelo fueron la pantalla táctil de 3.5 pulgadas, su resolución era de 480x320 píxeles y contaba con almacenamiento de 4 y 8 GB.

iPhone 3G (2008) y 3GS (2009)

Transcurrió únicamente un año para que Apple lanzara al mercado el siguiente modelo iPhone, que como su nombre indicaba, incluía compatibilidad con redes móviles 3G. Al año siguiente, la versión 3GS incluyó por primera vez la grabación

de video y cámara de 3 MP.

iPhone 4 (2010)

Fue con este nuevo modelo que se hizo un rediseño completo; los acabados eran

de cristal y se incluyó un marco de acero en la parte lateral.

La pantalla sufrió un cambio notable al contar con la llamada Retina Display, y la grabación pasó a ser HD a 720 p. Se mejoró la calidad de la cámara, ahora era de 5 megapíxeles.

iPhone 4S (2011)

Con esta nueva versión del terminal llegó la voz característica de Apple; “Siri”. Otras modificaciones radicaron en la cámara; la cual contaba con 5 lentes y su capacidad había aumentado a 8 megapixeles, además de incluir grabación y edición de video ahora en Full HD. Su almacenamiento era de 64 GB.

iPhone 5 (2012), 5S y 5C (2013), SE (2015)

Tenía pantalla de 5 pulgadas y se conectaba a redes 4G.

En 2013, salió la versión 5S la cual fue la primera en contar con reconocimiento de huellas. Ese mismo año llegó la versión 5C, con chasis de plástico.

En 2016 llegó el modelo SE que mejoraba en procesador.

iPhone 6 y 6 Plus (2014)

Nuevamente, Apple apostó por un rediseño en sus teléfonos, comenzando con la pantalla, haciéndola de 4.7 pulgadas (y 5.5 pulgadas, en el modelo Plus). Se trataba de un display Retina HD Multi-Touch panorámica que era retroiluminada por LED.

iPhone 6S y 6S Plus (2015)

Esta vez, la cámara principal del móvil fue de 12 megapíxeles, mientras que la ubicada en

la parte frontal del teléfono contaba con 5 megapíxeles.

El terminal funcionaba con un chip de mayor potencia y por primera vez incluía pantalla sensible a la presión (3D Touch).

iPhone 7 y 7 Plus (2016)

Con estos modelos llegó también el chip A10. Pero lo que capturó la atención entre los seguidores del teléfono de Apple fue la eliminación del conector de los auriculares de 3.5 milímetros. La cámara trasera del 7 Plus era doble y de 12 megapíxeles.

iPhone 8 y 8 Plus (2017)

Los principales adelantos de este dispositivo son su fabricación en vidrio y su carga inalámbrica. El modelo Plus incluye un gran angular y teleobjetivo en la cámara trasera doble. Sus capacidades de almacenamiento son de 64 y 256 GB.

iPhone X (2017)

El dispositivo saldrá a la venta en noviembre. Su principal distintivo es una pantalla de borde a borde de 5.8 pulgadas equipada con tecnología OLED que, sumada al reconocimiento facial, brinda una experiencia nueva en la historia del iPhone. Tiene carga inalámbrica, chip A11 Bionic y es resistente

al agua y el polvo.

Samsung Galaxy, evolución al ritmo de la demanda

Galaxy S (2010)

El primer modelo de la serie S de Samsung contaba con una pantalla super AMOLED de 4 pulgadas con una resolución de 800 x 480 píxeles. Su cuerpo estaba elaborado en plástico y era posible adquirirlo con 8 y 16GB de almacenamiento. Otras características importantes eran su cámara de 5 megapíxeles y la versión 2.1 de Android.

Galaxy S2 (2011)

Este modelo pretendía superar a su antecesor, pero lo cierto es que era bastante similar, ya que su pantalla conservó las mismas medidas y capacidad del modelo previo, aunque poseía una velocidad considerable. La diferencia principal radicó en los ahora 8 megapíxeles de su cámara principal y 2 de la frontal.

Galaxy S3 (2012)

Se trató del primer modelo de la serie en contar con una pantalla en alta definición.

La resolución de esta era de 1280x720 que, ese momento, representaba toda una revolución en el mercado. Funcionaba con el sistema operativo Android 4.0 Ice, procesador de cuatro núcleos y memoria RAM de 1GB.

Galaxy S4 (2013)

Este modelo llegó con importantes aumentos en las capacidades y funciones que poseía; por ejemplo, la pantalla Full HD de 5 pulgadas y el incremento de la potencia de su chip quad-core a 1.9 GHz con 2GB de memoria RAM.

Del mismo modo, la capacidad de la cámara alcanzó los 13 megapíxeles.

Galaxy S5 (2014)

Una novedad que vale la pena destacar de este equipo es la inclusión de reconocimiento dactilar en el botón de inicio. También la pantalla creció a las 5.1 pulgadas. En términos de diseño el cambio consistió únicamente en la adición de una textura peculiar compuesta por una especie de orificios en la parte trasera del móvil.

Galaxy S6 y S6 Edge (2015)

Fue el primer modelo de la serie en ofrecer dos variantes. Una con pantalla plana de 2560 x 1440 Quad HD Super AMOLED, que medía 5.1 pulgadas. La versión Edge tenía una pantalla con bordes curvados y envolventes para acceso rápido a apps.

Galaxy S7 (2016)

De manera análoga a su modelo antecesor, representó la versión “de pantalla plana”, que era

de 5.1 pulgadas y contaba con una resolución de 2560 x 1440 píxeles. Algunas de las novedades que presentó fueron la adición de doble píxel a su cámara de 12 megapíxeles, lo que permitía tomar mejores fotos con poca iluminación.

Galaxy S7 Edge (2016)

El modelo hermano del S7 contaba con una pantalla QHD de doble borde de 5.7 pulgadas, que lo catapultó a la preferencia de los usuarios. El distintivo de este móvil radicó en el diseño, que ahora era mucho más redondeado y permitía configurar aplicaciones favoritas que se mostraban en el menú vertical del equipo.

Galaxy S8 (2017)

Sin duda la eliminación de los marcos de la pantalla fue el rasgo más característico de este smartphone. Conserva la tecnología AMOLED en su pantalla curva de cristal Gorilla Glass 5. Otra de las funciones con las que el S8 sorprendió fue el escaneo de iris y huellas dactilares, así como la resistencia al agua.

Galaxy S8 Plus (2017)

Se conservan las características de su modelo hermano, el S8, con la particularidad de que este modelo posee una batería de una duración mayor, además de una pantalla mucho más grande, de extremo a extremo del gadget, conllevando un mayor peso, grosor y costo. Tiene opción de carga inalámbrica.

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