Menores de 30 son seducidos por el crimen
Marcela Turati
El Universal

Martes 08 de julio de 2008



justicia@eluniversal.com.mx

CULIACÁN, Sin.— Los periódicos de nota roja que llevan las cuentas del “ejecutómetro” algunas veces consignan la sangría demográfica, el vaciado de jóvenes en este estado.

Juan Carlos Cruz, uno de los reporteros que elabora semanal y mensualmente el “ejecutómetro” confirma que los jóvenes son las víctimas de esta epidemia.

“Desde el pasado 30 de abril, que inició la narcoguerra, 50% de las personas ejecutadas, principalmente en ajustes de cuentas por el narco, dificilmente rebasan la edad de los 30 años. Antes, 80% de las personas asesinadas tenían un promedio de 33 a 45 años”, dice.

Las armas ejecutoras fueron fusiles de asalto AK-47, ametralladoras Barret, bazucas y granadas, aunque entre los muertos también hubo decapitados, degollados, navajeados, golpeados y asfixiados.

“Tanto joven muerto evidencia que el narco ha ido cooptando y seduciendo a la juventud sinaloense en los últimos años, incluyendo en las grandes universidades. Los vehículos lujosos, la ropa fina, los antros exclusivos, el dinero fácil, la droga y las armas parecen ser la meta y sueño de muchos jóvenes, quienes se arriesgan a entrar al negocio de las drogas, opina.



© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL