El día que inició la ruptura
David Aponte
El Universal

Miércoles 07 de mayo de 2008



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El ex presidente Salinas tiene muy fresco lo que sucedió en diciembre de 1994, que marcó la administración zedillista y, de muchas formas, el futuro político de la nación durante varios años.

Las raíces de la confrontación con Ernesto Zedillo se implantaron en la biblioteca de Salinas, el 20 de noviembre de 1994, las semanas previas a la crisis económica de 1995.

Va directo al arranque del entonces presidente Zedillo y recuerda:

“Si revisamos los discursos oficiales de los primeros 15 días de diciembre, todos eran vamos muy bien, nos proponemos consolidar 4% de crecimiento, 4% de inflación.

Y luego, no sólo es el 19 de diciembre que fue terrible, cuando por haber dado información privilegiada a unos cuantos, nos vaciaron las reservas internacionales. No, entre el 1 de diciembre y el 31 emitieron 15 mil millones de dólares de tesobonos; duplicaron en un mes la emisión histórica de tesobonos. Para el 1 de enero, el país estaba en quiebra financiera”.

A ese episodio Salinas lo llamó “el error de diciembre”, un tema polémico, controvertido que tiene su origen en un episodio que sucedió 10 días antes de que dejara el poder. —20 de noviembre de 1994, ¿quién estaba? —se le reta. Salinas, como si hubiera esperado esa pregunta por años, brinca.

“Aquí —señala donde se encuentra hoy sentado—, estaba Miguel Mancera; en aquella silla —apunta a un sillón individual a su izquierda—, el Presidente de la República, el presidente electo —indica enfrente—; en aquél, el secretario de Hacienda, Aspe —a su mano derecha—, el secretario Serra —a su izquierda—; Luis Téllez, Arsenio Farell”.

Era el poder saliente y el entrante, con Mancera, gobernador del Banco de México, y Farell, secretario del Trabajo y responsable del instrumento llamado Pacto, como figuras centrales.

Serra reemplazaría a Pedro Aspe, y Luis Téllez, quien había sido uno de los dos mejores alumnos del ex secretario de Hacienda en el ITAM, sería el coordinador de asesores de Zedillo.

“Tuvimos un run (corrida) de salida de divisas ese día, y había la preocupación de si se modificaba el tipo de cambio. Yo les dije: ‘Señores, yo estoy dispuesto a hacerlo. Nada más que veamos las cosas como son. Yo tomo la decisión de proceder. Lo hemos hecho siempre en el marco del Pacto (Económico). Hay que convocar a los miembros del Pacto. Hoy es fin de semana, que nos diga el licenciado Farell’, y Farell dijo: ‘No hay manera de tener al Pacto’. Segundo, ‘para que una decisión como ésta tenga credibilidad no puede operarla un gobierno que le quedan 10 días; tiene que haber una presencia del nuevo gobierno para que los actores económicos digan pues esto se va a sostener. No es sólo una medida que va a durar 10 días.

Entonces, literalmente el doctor Aspe dijo: ‘Yo pongo mi renuncia por delante. Qué hace el doctor Serra’”. —Entonces la renuncia fue para que lo operara Jaime Serra, no en oposición a la medida.

“Si se va a tomar esta medida, la cual, dijo Pedro, ‘no tiene viabilidad al final’, tiene que hacerse; que de entrada la opere el nuevo secretario de Hacienda. Pedro me lo dijo después a mí, y yo se lo transmití al presidente electo. ‘Si quieren que yo la opere desde el nuevo gobierno, les entrego mi renuncia por delante y durante tres meses actúo como secretario de Hacienda del nuevo gobierno y opero la medida. Con la renuncia por delante para que ellos hagan después los cambios y las reestructuraciones que quieran’. No lo hicieron”. Las raíces de la confrontación crecieron. Salinas y Zedillo son enemigos políticos.



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