Evocación a Octavio Paz conmueve hasta las lágrimas
Juan Solís
El Universal

Domingo 20 de abril de 2008

Amigos y lectores recuerdan al poeta en el Palacio de Bellas Artes

juan.solis@eluniversal.com.mx

“Y en este mismo instante, alguien me deletrea”, dice el poeta Octavio Paz desde la pantalla. Y es verdad. Lo deletrean, lo evocan, lo citan, lo recuerdan, lo extrañan y lo exigen sus amigos, colaboradores y lectores, reunidos la noche de ayer en el Palacio de Bellas Artes, para ofrecerle un homenaje a 10 años de su muerte.

El acto, que por momentos resultó conmovedor hasta las lágrimas para algunos de los participantes, reunió a funcionarios como Sergio Vela, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Teresa Franco, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, Consuelo Sáizar, directora del Fondo de Cultura Económica y Marie José Paz, viuda del poeta y ensayista.

El homenaje inició con una gran ovación en el momento en que una fotografía de Paz se proyectó en el escenario. Después de un minuto de silencio en su memoria, vino la palabra. Enrique Krauze, su amigo y colaborador, fue el primero en hablar.

Dijo que el poeta irradiaba luz intelectual y que no era un hombre de paz, sino de guerra e indignación contra la mentira. Se refirió a la orfandad intelectual en que dejó Paz a sus amigos luego de su muerte.

“La orfandad intelectual es una oquedad y una soledad deprimidas por el silencio, un silencio estruendoso que es la otra cara de un deseo acuciante de hablar, de volver a hablar con el maestro, aunque sea una vez más.”

Al final de su discurso, Krauze hizo una referencia indirecta a la situación política que vive el país. Recordó que en sus últimos días Paz le preguntó, refiriéndose a México, ¿Qué va a pasar?, y dijo que aún no tiene la respuesta.

“Como el poema de Paz, nuestra sino político e histórico se ha topado con dos caminos: el Sí y el No. El Sí es la convivencia tolerante, la que dialoga, la civilizada. El No es el eterno retorno de lo mismo: la violencia, los caudillos, las fiestas trágicas, los mitos. No desde la borrosa patria de los muertos, sí desde la luz solar de su obra, Octavio Paz nos invita a optar resueltamente por el camino del Sí. La moneda está en el aire, pero nosotros somos la moneda. Águila o sol.”

A través de videos ofrecieron sus testimonios el escritor Juan Goytisolo, el historiador Hugh Thomas, el filósofo Ramón Xirau y el poeta Tomás Segovia.

Uno a uno fueron leyendo sus discursos. El premio Nobel Derek Walcott leyó algunos versos de la traducción que hizo de Piedra de Sol y otros más de su propio poema Omeros.

La velada culminó con la interpretación de la obra Manantial de soles, de Manuel Enríquez.



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