Sismo tira 60 viviendas en San Pedro Chimalpa

Habitantes de la comunidad de la delegación Cuajimalpa piden materiales para reconstruirlas de inmediato
Santo Patrono. Pobladores guardan las piezas de la figura de San Pablo que se dañó en el pasado temblor (BERENICE FREGOSO. EL UNIVERSAL)
23/09/2017
01:00
Gerardo Suárez
-A +A

[email protected]

Los habitantes de Chimalpa en la delegación Cuajimalpa vieron en su iglesia principal caer la figura de San Pablo al piso y romperse. Afuera del templo, el sismo de 7.1 grados dejó a unas 60 familias sin techo. Sin embargo, a tres días del siniestro, los vecinos buscan sacudirse el temor y el dolor al demoler las casas afectadas para pasar a la reconstrucción lo antes posible, del mismo modo que tratan de restaurar las “heridas” de su santo patrono y del templo, ambos del siglo XVIII.

El pueblo de San Pablo Chimalpa fue la comunidad de Cuajimalpa más golpeada por el sismo del martes pasado, pues hay al menos 156 viviendas con daños, de las cuales 60 colapsaron o están en proceso de demolición debido a daños severos, de acuerdo con Noel Guzmán, de la Dirección de Servicios Urbanos de la delegación.

Los trabajos de demolición en viviendas de calles como Constitución, Porfirio Díaz y Fraternidad iniciaron tareas en las cuales se sincronizan vecinos, autoridades delegacionales y voluntarios.

“De corazón mil gracias”, dice una manta colgada en el edificio del comité vecinal en alusión a todos los que han ayudado de una u otra forma a la comunidad.

En Fraternidad 3 se hacen trabajos para tirar una de las casas existentes que pertenece a don Leopoldo Galicia, maestro de matemáticas de 67 años; uno de sus cuartos incluso servía como salón para clases de regularización.

“Estamos vivos. Es nuestro patrimonio, esfuerzos de muchos años que se vinieron abajo. La naturaleza nos pone una prueba, pero no nos detiene. Unidos vamos a salir adelante”, dice.

“Ahorita nos estamos quedando en un cuartito de una vecina”, comparte Irma Hernández, quien también perdió su casa de una planta, muros de adobe, una parte de concreto y techo de lámina.

“Doy gracias a Dios que mis hijos y yo estábamos afuera cuando se colapsó”, agrega.

Un kinder privado en calle Fraternidad también será demolido por los daños.

En las calles desfilan voluntarios que provienen de colegios privados, universidades públicas y particulares asentadas en Cuajimalpa, de colonias como Vista hermosa, Santa Fe, entre otras que son de alta plusvalía, lo mismo que de Huixquilucan, Estado de México, y hay quienes vienen de colonias céntricas de la capital.

Camiones de la delegación Cuajimalpa, gobernada por Miguel Ángel Salazar, cargan los escombros y apoyan en los predios más afectados con las maniobras de retiro de cascajo y demolición. Por otro frente llegan los primeros camiones con donativos de tabiques y blocks. “Aquí ya no necesitamos víveres sino material, tenemos apoyo humano de varias escuelas, pero ahora vamos por la reconstrucción”, señala Noel Guzmán.

Otras colonias afectadas son Loma del Padre, San Mateo Tlaltenango y San Lorenzo Acopilco, donde también se dañó la histórica iglesia del poblado.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS