"Sismo confirmó la fe del país": sacristán

Festividades están dedicadas a la reconstrucción nacional, afirma; asegura que acercar jóvenes a la Iglesia se ha convertido en un reto pastoral
Sacristán mayor de la Basílica de Guadalupe, Andrés Enrique Sánchez Ramírez. (IVAN STEPHENS EL UNIVERSAL)
10/12/2017
02:54
Astrid Rivera
-A +A

[email protected]

La devoción hacia la Virgen de Guadalupe está más vigente que nunca. La fe hacia ella fue clave para la reconstrucción tras los sismos del 7 y 19 de septiembre,  afirmó Andrés Enrique Sánchez Ramírez, sacristán mayor de la Basílica de Guadalupe.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el presbítero  comentó que este año las festividades por el 486 aniversario de las apariciones de la virgen de Guadalupe a Juan Diego tendrán como tema central la reconstrucción del país tras los temblores. Indicó que en la misa de las mañanitas, a la que se prevé asistan grupos de rescatistas y voluntarios que participaron en los terremotos del 19 de septiembre, a quienes se les dedicará una oración.

Aseguró que la devoción hacia la Virgen de Guadalupe mantiene su vigencia, en especial en las nuevas generaciones, quienes tras los sismos de septiembre mostraron una “gran solidaridad”. Además, destacó que desde que se apareció por primera vez a Juan Diego, en 1531, su mensaje ha sido de reconciliación, el cual prevalece y es más vigente tras los fenómenos naturales de septiembre.

El sacristán mayor de la Basílica destacó que la fe en la Guadalupana ha sido fundamental para la reconstrucción del país y comentó que en los edificios derrumbados, como el de Álvaro Obregón 286, las personas colocaban imágenes de la Virgen.

Para el 12 de diciembre se espera la asistencia de entre 6 y 8 millones de asistentes. Las celebraciones comenzaron el 1 de diciembre y culminarán el martes con la Misa de las Rosas que oficiará el cardenal Norberto Rivera Carrera.

Al conjunto de estas festividades se le conoce como Dozavario, el cual este año es dedicado a Santa María de Guadalupe como “madre de la reconstrucción de nuestra patria”.

La reflexión y la oración serán en torno a la Reina de México y Emperatriz de América y tendrán como ejes la reconstrucción nacional, luego de los pasados terremotos, y el llamado a las nuevas generaciones que participaron en las tareas de rescate, para que sigan acogiendo la actitud de servicio y apoyo comunitario, en especial porque  la Iglesia católica de México se encuentra inmersa en el Año de la Juventud.

Mañana a las 17:00 horas iniciará el homenaje a Santa María de Guadalupe, con la oración de Vísperas, Las mañanitas de los sacerdotes, colaboradores y agentes de pastoral del santuario. Continuarán los grupos juveniles, entre los que se encuentran varios procedentes del interior del país. Se tiene también prevista la participación de jóvenes rescatistas y de damnificados de los pasados terremotos, en los estados de Chiapas y Oaxaca, principalmente.

¿En qué consiste el Dozavario de este año?

—Es la preparación para el festejo de la Guadalupana, inicia el 1 de diciembre y cada año varía el tema, el de este año es Santa María de Guadalupe, madre de la reconstrucción de nuestra patria, bajo la óptica de los recientes acontecimientos del sismo del 7 y 19 de septiembre, que generaron mucha participación de jóvenes y fue una apelación a la solidaridad. Esta vivencia reafirmó nuestra condición de hijos de la Guadalupana.

La Virgen de Guadalupe estuvo presente en muchos de los lugares afectados. Tanto agentes de pastoral, como voluntarios o gente que pasaba, llevaron su imagen para solidarizarse con la labor de los rescatistas. El Dozavario consiste en la celebración de la santa misa por algunos de los vicarios episcopales, obispos y no obispos de este arzobispado, desde el día 1 de diciembre y culminará el día 12 con la Misa de las Rosas que preside el cardenal Norberto Rivera.

¿La devoción a la  Virgen de Guadalupe fue clave para la reconstrucción tras los sismos?

—Desde mi experiencia, que participamos en esta visita a los lugares afectados, fuimos a Álvaro Obregón 286, a edificios de la Condesa, de la colonia del Valle, de Lindavista y fui testigo de que la gente llevaba sus imágenes de La Guadalupana. En algunos lugares las imágenes permanecían por varios días, los rescatistas platicaban con nosotros de esta fe que tenían, los soldados y los marinos nos facilitaron el ingreso a las zonas siniestradas y llevar a la Virgen.

Colocábamos las imágenes  como un testimonio de la presencia maternal y  amorosa de Santa María de Guadalupe y su intercesión para motivar esta reconstrucción.

¿Cuál es la vigencia del misterio guadalupano?

—Lo vemos en los recientes acontecimientos, los sismos de septiembre, en estas festividades del 12 de diciembre, de peregrinos, los llamados antorchistas, los portadores del fuego guadalupano que vienen de lugares tan distintos, como de Chiapas. Vienen, escuchan la misa, celebran, recogen el fuego y lo van llevando en una especie de carrera de relevos para llegar la madrugada del 12 de diciembre a la Basílica de Guadalupe, es una devoción que sigue muy presente.

Permanece actual el mensaje maternal de la virgen,  sus  implicaciones desde aquel momento, en el año de 1531, cuando se le apareció a Juan Diego, es el mensaje de la reconciliación entre indígenas y españoles. En este momento [el mensaje es] que siempre podemos  aportar más a la reconstrucción, a la construcción de una patria más justa y de un México más seguro.

¿Ha aumentado o disminuido la fe durante los últimos años?

—La fe es una  cuestión dinámica, es un don gratuito de Dios a  cada uno de los que la recibimos en el bautizo y en realidad no  es una cuestión que podamos hablar en general, cada uno tiene su historia de salvación, su propio itinerario de fe. Desde aquí del recinto guadalupano se busca iluminar, fortalecer la fe  que se recibe en el bautismo, pero yo creo que una apreciación general de la fe se podría  limitar a decir que está presente en el número de bautizados, pero de qué calidad, de qué manera cada  uno de nosotros  hemos dado cuenta de nuestra fe y cómo se ha ido fortaleciendo es un asunto meramente personal, no podría decir si ha aumentado o disminuido.

¿ Cómo es la devoción en las nuevas generaciones hacia la Virgen de Guadalupe?

—Han probado que tienen un corazón capaz de conmoverse, de preocuparse y  ocuparse de  las necesidades de los demás. Los jóvenes son un reto pastoral para nosotros, hacer que esas obras buenas  sean llevadas a cabo bajo la inspiración de la caridad cristiana, de la gracia de Dios.

¿Qué es el misterio guadalupano?

—Es la aparición de la virgen a Juan Diego, haciéndolo su embajador y mensajero, al confirmar su condición de hijo de Dios. [Juan Diego] era un recién converso, un recién bautizado. Pide la construcción de esta casa para mostrarnos y conducirnos a nuestro señor  Jesucristo e invitar a la reconciliación y a la construcción de esta patria, la Virgen de Guadalupe es un factor de unidad. Desde aquel momento hasta hoy sigue realizando esta misión encomendada por Dios, que es ayudar a sus hijos de México.

Entregan 5 mil 300 mdp a damnificados

El Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) ha entregado más de 5 mil 300 millones de pesos en tarjetas de débito a los damnificados por los sismos del 7 y 19 de septiembre.

De acuerdo con datos de Presidencia, 2 mil 500 millones se utilizaron para la compra de materiales, así como para costear obras de reparación y reconstrucción.
En total, las tarjetas han beneficiado a 118 mil personas, de las cuales 57 mil radican en Oaxaca y 34 mil en Chiapas. Respecto a otras entidades afectadas, el gobierno federal reporta un avance en la entrega de apoyos de 80% para el Estado de México, 30% para Puebla y 20% para Guerrero.

Desde el pasado 2 de octubre, el Presidente informó que aquellos afectados por la pérdida total de su vivienda recibirían 120 mil pesos en tres mensualidades, al tiempo que aquellos propietarios de casas con daños parciales serían acreedores a 30 mil pesos en dos mensualidades. 

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS