​Salida de EU de Tratado no significaría catástrofe: Académicos

Expertos de la UNAM señalaron que la competitividad de los productos mexicanos en el TLCAN está sustentada en los bajos salarios que perciben los trabajadores
Los universitarios apuntaron que ni un nuevo TLC cambiará las asimetrías entre las tres naciones. /Especial
25/08/2017
15:38
Redacción
Ciudad de México
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Académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) afirmaron que la salida de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), si bien implicaría un fuerte impacto para la economía mexicana, no significaría una catástrofe, por lo que consideraron que lo más probable es que el acuerdo continúe porque las economías de los países están integradas, por lo que el tema, aseguraron, es ver cómo se va a negociar.
 
En conferencia de prensa, Eduardo Rosales Herrera, investigador de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, señaló que en el supuesto escenario de que el gobierno de Donald Trump decida  abandonar el TLCAN, nuestro país se vería obligado a diversificar su comercio, disminuir la dependencia histórica del mercado estadounidense y escapar, o al menos alejarse, del “campo gravitacional” geopolítico del país del norte.
 
Indicó que a 23 años de la entrada en vigor del acuerdo entre México, Estados Unidos y Canadá, y reconociendo el aumento del comercio en la región, se debe señalar que la competitividad de los productos mexicanos está sustentada en los bajos salarios que perciben los trabajadores. México sigue siendo un país maquilador y la pobreza aqueja a la mitad de la población, sostuvo.
 
Rosales manifestó que las autoridades mexicanas deberían hacer una autocrítica y reconocer que no es posible seguir sacrificando al trabajador mexicano ni “continuar con una política salarial que paga sueldos de miseria” y señaló que mientras en la Unión Americana el poder de compra de los trabajadores desde 1994 se ha incrementado 34% y en Canadá 38%, en México se ha reducido en 4%.
 
El académico de la máxima casa de estudios del país apuntó que ni un nuevo TLC cambiará las asimetrías entre ambas naciones, debido a que la economía mexicana es 20 veces menor que la estadounidense, y se podría considerar como postagrícola, mientras que la Unión Americana está en la era postindustrial.
 
“Más vale que el equipo negociador mexicano esté listo para levantarse de la mesas de las negociaciones ante un titular del Ejecutivo estadounidense acostumbrado a intimidar y a imponer sus condiciones. El acuerdo ya dio lo que tenía que dar. Hoy es momento de diversificar. Así lo han demostrado países como Chile. “¡Hay vida después del TLC!”, dijo.
 
Mientras,  Martín Iñiguez Ramos, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) señaló que habrá un nuevo tratado comercial, sin embargo, consideró, dependerá de cómo se negocie el acuerdo y de la dignidad de los negociadores, porque las economías están integradas, independientemente de quién sea el presidente.
 
Iñiguez Ramos apuntó que uno de los temas no tratado en el contexto del acuerdo es el de migración, a pesar de que la población de origen mexicano en el país del norte supera los 30 millones, y junto con la población latina, será la primera minoría en 2045, lo que significa para la economía norteamericana más de 14% del producto Interno Bruto (PIB).
 
“Todos los días llegan deportados a territorio nacional y en la actualidad hay más de 150 mil familias divididas; no obstante, el tema no se abordó porque al gobierno mexicano no le interesa, pues está más enfocado en la parte económica, industrial, comercial y financiera, y se le olvida que la primera entrada de divisas es por las remesas”, dijo.
 
El académico universitario manifestó que los negociadores mexicanos están ideologizados para llevar el acuerdo desde la metodología norteamericana, pero sin entender que están frente a un presidente que ha escrito que la manera de negociar no es agachando la cabeza.
 
“Nos están llevando al límite de la negociación y no demostrar una posición digna será perjudicial para México en muchos sentidos”, así que debemos tener un buen grupo negociador que tenga visión de mediano y largo plazos, sugirió. Aunque deberíamos ver hacia otros mercados, volvemos a ser subyugados por la economía norteamericana, pues dependemos entre 80 y 95% del comercio con el país vecino”, agregó.

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