Revisarán López Obrador e IP proyecto de nuevo aeropuerto

El aspirante plantea mesa técnica con empresarios, gobierno e integrantes de su equipo; Destaca CCE importancia de garantizar transparencia y continuar con la construcción
Andrés Manuel López Obrador (centro) plantea que con los contratos ya signados para el nuevo aeropuerto se construyan dos pistas aéreas. (FOTOS: ARIEL OJEDA. EL UNIVERSAL)
24/03/2018
02:03
MISAEL ZAVALA Y SARA CANTERA
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Guadalajara, Jal.— Con un apretón de manos, Andrés Manuel López Obrador, aspirante a la candidatura presidencial por la coalición Juntos Haremos Historia, y Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), pactaron una mesa técnica de 15 integrantes —cinco de ellos del gobierno federal— para analizar la viabilidad técnica en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Tras varios días de señalamientos entre ambos por los contratos del NAIM, ayer el presidente del CCE fungió como uno de los anfitriones en el 29 congreso de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), donde fue panelista ante empresarios del sector.

Durante su participación, el aspirante presidencial de Morena, PES y PT dijo que hay corrupción en la obra del nuevo aeropuerto. Reiteró su plan para suspender la construcción en el Lago de Texcoco y que los contratos —ya firmados— sirvan para crear dos pistas aéreas en la base militar de Santa Lucía, Estado de México.

“Están con la estrategia de asustar a la gente con lo del aeropuerto, con la revisión de los contratos de Pemex. Quieren que a ojos cerrados firmemos un cheque en blanco para comprometer todo el presupuesto del próximo año. Pero eso no.

“No podemos, en aras de una supuesta incertidumbre, tolerar la corrupción. No establezco relaciones de complicidad con nadie, no voy a ser alcahuete o cómplice de corrupción para llegar a ser Presidente. Prefiero no serlo. Mi dignidad no tiene precio. Si no funciona, si está mal, lo revisamos”, expresó López Obrador.

Sin embargo, flexibilizó su postura y de inmediato propuso la conformación de una mesa con 15 técnicos: cinco que lo representen a él, cinco del CCE y empresarios, y cinco miembros del gobierno federal.

“Vamos a revisar técnicamente el proyecto, sin asustar a nadie. Propongan ustedes [CCE] cinco técnicos, cinco técnicos del gobierno y cinco nuestros. Y a partir de hoy, a la revisión para, con toda honestidad, decir si procede o no. Estas son las alternativas. Vamos conjuntamente a atender el asunto que es de interés nacional, esa es la invitación”, dijo.

En respuesta, Juan Pablo Castañón aclaró que ellos tampoco están aliados con la corrupción y aceptó conformar de inmediato la mesa técnica para que se analice la transparencia de las asignaciones.

“Nos interesa que se analice técnicamente la transparencia de las asignaciones, pero hagámoslo desde hoy. No generemos incertidumbre a partir del primero de diciembre. Que sea una discusión técnica para que lo que se pueda mejorar y se deba mejorar técnicamente se haga. Que lo que se tenga que transparentar de los contratos asignados se transparente y que se le dé certeza jurídica a los contratos que están correctamente asignados. Hagamos la mesa de los 15 técnicos y lleguemos a conclusiones. Nos parece adecuado”, contestó.

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Gustavo Arballo Luján, y decenas de empresarios quedaron como testigos del pacto.

Más tarde, en conferencia de prensa, el presidente del CCE dijo que se debe dar certeza a que “cualquiera que sea el resultado de las elecciones, se respetará una obra tan importante”, como la del aeropuerto.

“Lo importante es que todos los candidatos después de ver los asuntos técnicos y la viabilidad técnica del proyecto, se comprometan con su continuidad. La posición de querer escuchar a los técnicos, dialogar sobre la viabilidad técnica, financiera y transparente es un paso adelante que da hacia la iniciativa privada para abrirse a las opiniones técnicas que tenemos sobre un proyecto tan importante”, indicó en entrevista.

Antes, Javier Jiménez Espriú, de la Academia de Ingeniería de México, tomó 10 minutos de la participación de López Obrador para explicar a los constructores que no es un capricho querer suspender la obra que —según sus cifras— costará 225 mil millones de pesos, ya que es inviable, principalmente porque quedarían sin funciones el actual aeropuerto de la Ciudad de México y el de la base aérea de Santa Lucía.

Protestan aerolíneas. La Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero), que agrupa a la mayoría de las aerolíneas comerciales en el país, se pronunció en contra de la mesa técnica acordada entre el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y Andrés Manuel López Obrador para analizar la viabilidad del NAIM.

En una misiva, la Canaero indicó que la viabilidad de la obra no está a discusión, pues su diseño y construcción fue analizado y discutido durante varios años por expertos e instituciones internacionales.

Mencionó que la cancelación tendría consecuencias en detrimento de la competitividad de México.

“Queremos manifestar respetuosamente nuestra enérgica protesta para llevar a cabo una mesa para analizar la viabilidad de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de de México”, indica la carta que la Canaero le envió al presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón.

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