Recibe técnico eléctrico el crédito Infonavit número 10 millones

Jorge Bonilla, técnico en electricidad industrial, obtuvo un crédito del Infonavit; ahora cuenta con un patrimonio para su esposa e hijo
La familia Bonilla, conformada por Jorge de 26 años (izq.), su esposa Eliana y su hijo Ediel de tres años, en la azotea verde del edificio sede del Infonavit (XADÍN XOLALPA)
02/05/2018
03:34
Perla Miranda
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Ciudad de México

Abre la puerta, es tu casa, le dijo Jorge a Eliana, su esposa. Acompañados de Ediel, su hijo de tres años, recorrieron su nuevo hogar, ubicado en San Luis Potosí, obtenido con un crédito proporcionado por el Infonavit. La familia está de visita en la Ciudad de México para recibir un reconocimiento de manos del presidente Enrique Peña Nieto por haber obtenido el crédito número 10 millones.

En la azotea verde más grande de Latinoamérica, ubicada en el edificio sede del Infonavit, Jorge Bonilla olvida esos días en los que no tenía qué ofrecerle a su familia: “No siempre nos fue bien económicamente, hubo muchos tropiezos y la idea es nunca dejarse caer, no importa qué pase. Hubo ocasiones en las que no podía comprarle algo a mi hijo, eso fue lo que me impulso, quiero algo para él, para mi familia, es el plan que he seguido, no importa lo que pase, yo lo voy a brincar”.

Recuerda con nostalgia que desde niño soñó con tener un hogar: “La ilusión de tener mi propia casa con una familia”, ahora, ver ese anhelo convertido en realidad es un honor porque hoy cuenta con un patrimonio para su hijo, por lo que asegura que tiene todo lo que quiere y donde quiere.

Egresado de un Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) encontró empleo como especialista en mantenimiento, su perfil es el de un técnico en electricidad industrial y actualmente se involucra en el sector automotriz. Primero trabajó en Metalsa y en Goodyear, después encontró una mejor oportunidad en la BMW, lo mandaron seis meses a Alemania para capacitarlo.

El joven de 26 años admite que fue un tiempo difícil porque estuvo lejos de sus seres queridos, pero seimpre pensó que el esfuerzo era para ellos: “Valió la pena porque ahora tengo más que ofrecerles”. Ser elegido para salir del país con la finalidad de aprender cosas nuevas lo alentó, y cuando regresó supo que era el momento de comprar su casa.

Ahora que habita ese inmueble que convirtió en su hogar en compañía de su familia, desea que sea el comienzo de un futuro lleno de sueños y metas cumplidas: “Estamos en nuestra casa, es mía, ya es nuestra”.

Antes de iniciar el trámite para obtener su casa, la familia Bonilla pagaba renta, también vivieron con los papás de su esposa, pero ambos compartían un sueño, el de tener algo propio. Ser el acreditado número 10 millones significa que la gente trabajadora puede alcanzar un sueño que “no esperaba, son dos logros en uno, algo que nos motiva a seguir”, sonríe.

En lo que va de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, el Infonavit ha entregado más de 3 millones de créditos, uno de ellos pertenece a Jorge, a quien le prestaron 765 mil pesos. Primero se informó sobre los requisitos para comenzar con los trámites, los puntos que tenía y seleccionó el lugar donde estaría su hogar.

“Casi todo el trabajo lo hicieron en el Infonavit, lo que tiene que ver con los trámites financieros, yo sólo fui a revisar que mis datos estuvieran correctos, que no hubiera nada fuera de lo normal. Poco tiempo después me hablaron y me dijeron que el crédito estaba aprobado, que si estaba dispuesto a comprar la vivienda... acepté, eso nos gustó”, cuenta.

Con orgullo y emoción relata que su casa tiene dos habitaciones, sala, comedor y un área verde en la que su hijo puede jugar, además considera que el fraccionamiento está ubicado en una zona segura y es algo que agradece: “Mi casa es un hogar, porque somos una familia, además está cerca de donde trabajo, eso me gusta”.

Ser beneficiario del Infonavit hace que Jorge invite a todos los trabajadores que sueñan con tener un patrimonio a usar su crédito, porque existen muchas facilidades para ello. Se adapta a los planes de cada familia y “lo importante es decirnos, por qué no [obtener una casa]”.

Me pidió que abriera la puerta de mi casa

Eliana asegura que nunca olvidará el día que su esposo la llevó a conocer su nueva casa, “me pidió que abriera la puerta de mi casa”. Ese día entraron juntos por primera vez y recuerda que cuando les dijeron que el crédito estaba aprobado les dio mucho gusto porque cumplieron con un anhelo que tenían desde años atrás, “esa [ilusión] de tener nuestro propio hogar, ahora es algo que se hizo realidad”.

Ella también dice que aleja de su memoria los momentos difíciles, sólo desea que Jorge sepa que siempre lo alentará. Cuenta que a los que buscan un crédito siempre les termina diciendo que “es ahora o nunca”, que no deben perder la oportunidad que se les brinda porque “es un patrimonio, lo que nosotros le podemos dar en un futuro a nuestros hijos”.

El motivo de que los Bonilla estén en la capital es que hoy Peña Nieto les entregará un reconocimiento por el número de su crédito, algo que los pone muy contentos, “porque no imaginamos que tendríamos ese número. Esta demás decir que estamos muy felices”.

El de ahora es su primer viaje como familia a la Ciudad de México, aunque dicen que ya conocían la capital del país, “pero sólo de pasada... esta vez nos han tratado muy bien, nos hemos divertido y andamos muy felices” comentó el padre de familia.

Lo que sigue para Jorge Bonilla es seguir con su trabajo para “continuar cumpliendo metas, proyectos que tenemos como pareja, así como brindarle la mejor educación a nuestro hijo y darle el buen ejemplo como padres. No importa que estemos jóvenes, creo que tenemos experiencia en errores que nos han pasado y no queremos que le sucedan a él. Queremos seguir hacia adelante escalando y siempre por el buen camino”.

Su mayor deseo es ofrecer mejores comodidades a su familia y sabe que no podrá lograrlo sin la ayuda de su esposa, puesto que “uno solo llega rápido, pero dos llegan lejos”.

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