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Pánico y zozobra por sismo de 6.1

A las 7:52 de este sábado se activó la alarma sísmica en la capital; dos personas fallecieron por infartos fulminantes; SSN: temblor, réplica del movimiento del 7 de septiembre; Ixtepec, Oaxaca, el epicentro
Una mujer llorando se hincó a rezar después del sismo que se sintió ayer en la mañana en la Ciudad de México. (JOSÉ LUIS GONZÁLEZ. REUTERS)
24/09/2017
02:02
Sandra Hernández y Gerardo Suárez
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A las 7:52 horas de este sábado se activó la alerta sísmica en la capital del país y con ello la sicosis en miles de capitalinos que aún no se reponen de los estragos que dejó el sismo del pasado martes 19 de septiembre.

En esta ocasión, el pánico y la angustia hicieron presa de dos personas, quienes perdieron la vida a causa de un paro cardiaco, una de ellas en el interior de su domicilio y la otra en la vía pública.

Cuando la gran mayoría de los capitalinos aún dormía, el sonido los hizo saltar de sus camas, tomar a sus hijos o familiares y comenzar a correr hacia la calle para tratar de ponerse a salvo. Una vez ahí, en los rostros se reflejaba el temor, mujeres de la tercera edad, sofocadas, rezaban, otros miraban hacia los postes de luz y cables para verificar qué es lo que había sucedido.

Incluso en los siete frentes de rescate que hay en la capital se paralizaron los trabajos, ante el temor de que los escombros y lozas se volvieran a colapsar, lo cual no sucedió.

El Servicio Sismológico Nacional reportó que se trató de un temblor de 6.1 en la escala de Richter, con epicentro en Ixtepec, Oaxaca, y que fue una réplica del movimiento del 7 de septiembre y no tiene relación con el del martes.

En conferencia de prensa, Xyoli Pérez Campos, directora del Servicio Sismológico Nacional (SSN), detalló que hasta el momento se han registrado 4 mil 287 réplicas del movimiento del 7 de septiembre.

“La comunidad científica lo está estudiando, de entrada por la lejanía y por el tiempo, ocurre 12 días después, aproximadamente a 600 kilómetros de distancia. De primera mano se está descartando cualquier relación entre los sismos de ayer y del 19 de septiembre”, comentó.

La jefa del SSN pidió tener especial atención a la diferencia entre magnitud e intensidad en un sismo. “El del 19, de 7.1, fue un sismo más pequeño, porque emitió menos energía; sin embargo, fue más intenso para la Ciudad de México, debido a la cercanía del epicentro y por los efectos del Lago de Texcoco, por eso la gente lo sintió más fuerte que el ocurrido el 7 de septiembre de 8.2”.

El susto. “Me imaginé que iba a ser un sismo tan fuerte como el pasado”, comentó Elena Arriaga, habitante de la colonia Sector Popular, en Iztapalapa, tras el sismo de ayer.

“Estaba aún dormida y mi pareja me despertó para decirme que estaba sonando la alerta sísmica, yo creo que estamos asustados por el temblor anterior que estuvo muy fuerte y me levanté muy rápido”, comentó la joven.

Añadió que apenas se puso unas sandalias y no recogió celular ni algunas otras pertenencias para retirarse corriendo de su vivienda. “Lo único que quería era salir”.

Decenas de vecinos salieron lo más rápido posible de sus casas para buscar algún lugar seguro en la vía pública.

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, confirmó los decesos que se registraron en las colonias Xola y División del Norte.

En el primer caso, la octogenaria quedó en su domicilio, en el número 415 del Eje 4 Sur Xola, en la colonia Del Valle, delegación Benito Juárez, tras activarse la alarma sísmica.

Su muerte ocurrió cuando intentó desalojar su vivienda. Los familiares no quisieron revelar detalles al ser consultados afuera del domicilio.

El gobierno de la Ciudad de México reportó que el centro de atención telefónica Locatel recibió más de mil llamadas por el movimiento telúrico de ayer , que tuvo una intensidad leve en la capital. La mayoría de las llamadas fueron por crisis nerviosas.

Las personas que habitan en el edificio #721 de la avenida Eugenia, entre Amores y Eje 3 Poniente, afirman que viven en constante miedo por la falta de atención de Protección Civil.

Antes del sismo de esta mañana, los vecinos se reunieron para discutir la situación del inmueble, cuando la alarma los obligó a salir a la calle.

Después del temblor, algunos se negaban a ingresar otra vez a sus departamentos. El pánico los congeló.

“Desde el sismo del martes, hemos estado reportando a Protección Civil, pero entendemos la carga de trabajo que tienen. El edificio, a tres cuadras del que se derrumbó en Gabriel Mancera, no tiene un daño estructural fuerte, pero los habitantes necesitan una certeza para estar tranquilos”, declaró Pilar Bliz, administradora del edificio.

Lo sucedido ayer evidenció el temor de los capitalinos ante la posibiliad de una nueva tragedia.

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