Nosotras sufrimos más la violencia y la pobreza: activistas

Nosotras sufrimos más la violencia y la pobreza: activistas
Al conmemorar el Día Internacional de la Mujer, especialistas señalaron que la lucha por los derechos de ellas ha sido muchas veces invisibilizada (HUGO ORTUÑO. EFE)
08/03/2018
04:14
Pedro Villa y Caña y Perla Miranda
-A +A

[email protected]. com.mx

Las mujeres son el sector que más sufre las condiciones de pobreza y violencia que existen actualmente en el país; sin embargo, esas situaciones han permitido que sean ellas las que levanten sus voces y sean protagonistas de los procesos de cambio, a pesar de que la mayoría de las veces su lucha ha sido invisibilizada, aseguraron activistas.

Al conmemorar el Día Internacional de la Mujer, que este año la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dedicó a las activistas rurales y urbanas, Margarita Nemecio, coordinadora de la Red Nacional de Jornaleros Agrícolas, afirmó que el tema de este año llega en un momento clave de la realidad que viven las mujeres mexicanas, como el tema de feminicidios, desapariciones y el poco acceso a espacios de elección popular.

“Creo que llega en un momento cumbre, sobre todo en el contexto mexicano, la coyuntura electoral en la que se encuentra la República es relevante, no sólo por la parte política en términos de la ausencia, la falta de participación de la mujer en varios espacios de este tipo, sino porque con otros temas tan coyunturales como feminicidios, desapariciones, todo en relación del contexto de violencia que se ejerce sobre la mujer, tiene una relevancia importante que da visibilidad no solamente al tema, sino al trabajo que se viene impulsando, el activismo no es nuevo, sino que ha sido invisibilizado”, dijo.

Señaló que en este contexto de violencia, el activismo de las mujeres se criminaliza aún más porque “no se consideraban espacios óptimos para las mujeres, entonces creo que es más la necesidad de exigir y que se garanticen esos espacios de participación”.

Yuri Uribe, dirigente del Movimiento Social por la Tierra (MST) y quien hace un año sufrió un atentado, apuntó que el abandono de las políticas públicas repercute en mayor grado a las mujeres del campo, lo que ha resultado en que el activismo por mejores condiciones de vida haya tenido que ser asumido por necesidad.

“La situación de pobreza se acentúa más en las mujeres rurales porque son las que están al frente de las responsabilidades de las familias, por lo que frente al abandono de políticas públicas, las mujeres del campo hemos tenido que asumir roles que no son muy comunes en los ámbitos rurales”, comentó.

Consideró que el activismo en las zonas rurales no es muy común, debido a que en muchos de los casos “las mujeres no tienen derecho a la voz, sobre todo en zonas indígenas, pero también son espacios donde han comenzado a organizarse”.

Marcelina Bautista, activista por los derechos de las trabajadoras del hogar, aseguró que es elemental unir las luchas de todas las mujeres del país porque “una lucha aislada está condenada al fracaso”.

Enfatizó que en el activismo nunca se debe buscar el interés propio, sino el de las mujeres. Al igual que María Morera, lamentó que el activismo en mujeres sea más difícil que el de los hombres porque “la sociedad nos sigue imponiendo responsabilidades y espacios, como el trabajo en casa, algo que se debe acabar”.

Ambas afirmaron que el trabajo de la mujer debe ser impulsado en cualquier espacio, porque pueden cambiar las cosas, “no importa si es un cambio pequeño o grande, todos los esfuerzos del activismo de mujeres ayuda a tener un piso parejo”.

María Elena Morera, activista por la seguridad pública del país, indicó que para lograr un cambio en lo referente al desarrollo de las mujeres se necesita incidir y para ello es necesario ser activista, puesto que “los trabajos que hacemos de investigación en ámbitos académicos es muy importante, pero no se pueden quedar en un escritorio, tenemos que salir y poner nuestras propuestas en las diferentes mesas, la única forma de incidencia es activarnos y recordar que los liderazgos no deben ser individuales, sino colectivos”.

Agregó que es necesario seguir “lo que nos dicta el corazón y conciencia para poner toda nuestra energía en algo que creamos que podemos hacer bien, los cambios que podemos lograr en favor de la comunidad, si la gente está convencida de una causa, la tiene que perseguir”.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS