México elimina 97.5% del máximo nivel de Sustancias que Agotan la Capa de Ozono

Se prescindió de los Clorofluorocarbonos, Tetracloruro de Carbono, Halones y el Bromuro de Metilo, gracias al Protocolo de Montreal que fue firmado en 1987
Aerosol
Foto: archivo/EL UNIVERSAL
16/09/2018
15:45
Mariluz Roldán
Ciudad de México
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CDMX.- México ha eliminado 97.5% del máximo nivel de consumo de las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono (SAO), prescindiendo totalmente de los Clorofluorocarbonos CFC, Tetracloruro de Carbono (CTC), Halones y el Bromuro de Metilo, afirmó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que se sumó al llamado de Naciones Unidas para protegerla.

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Foto: especial

En el marco del Día de la Preservación de la Capa de Ozono, este año la ONU hizo un llamado a todos los países a continuar “con el trabajo ejemplar de proteger la capa de ozono y el clima, en el marco del Protocolo de Montreal”.  

La dependencia explicó que el tema de este año es “Consérvate cool y continúa”, el cual tiene dos connotaciones: que el trabajo de proteger la capa de ozono también resguarda al medio ambiente y al clima, y que el Protocolo de Montreal es un tratado “cool”, como lo ejemplifica su éxito extraordinario.

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La Semarnat recordó que México fue el primer país que ratificó el Protocolo de Montreal y que el país ha eliminado 97.5% del máximo nivel de consumo de las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono (SAO), prescindiendo totalmente de los Clorofluorocarbonos CFC, Tetracloruro de Carbono (CTC), Halones y el Bromuro de Metilo.

Destacó también que fue el científico mexicano Mario Molina, junto con  el estadounidense Sherwood Rowland, quienes descubrieron la relación entre el agujero de ozono y los compuestos de cloro y bromuro en la estratosfera, lo que les valió el Premio Nobel de Química en 1995.
 

“La capa de ozono es una franja frágil de gas que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares, contribuyendo así a preservar la vida en el planeta".

El descubrimiento de que la destrucción del ozono provocaba un gran ‘agujero’ sobre la Antártida llevó a la firma del Protocolo de Montreal en 1987, en el que las naciones fabricantes de clorofluorocarbonos (CFC), que dañan dicha capa se comprometieron a detener la producción y a sustituirlos por otros compuestos menos dañinos”, explicó la Semarnat.

A finales de 2017 científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y de la NASA, que desde hace 25 años monitorean este fenómeno, informaron que el agujero de ozono en la Antártida, llegó a extenderse por 19.7 millones de kilómetros cuadrados, el más pequeño desde 1991 que se observa máximos diarios de aproximadamente 25.9 millones de kilómetros cuadrados.

mpb

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