Madre da vida por segunda vez a su hijo

Dona su riñón para salvar a Rafael tras siete años de diálisis; cirujanos del IMSS implementan técnica de menor riesgo
Rafael de 34 años, acompañado por cirujanos del IMSS, luego de haber sido intervenido para recibir un riñón donado por su madre de 62 años. (CORTESÍA IMSS)
16/04/2018
02:00
Perla Miranda
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Hace 34 años vio salir a Rafael de su vientre, ahora ella tiene 62 años y le dio vida por segunda ocasión al donarle un riñón, el cual permitirá que su hijo abandone las sesiones de hemodiálisis y mejore su vida.

Cirujanos del Hospital General de Zona Número 11 en Xalapa, Veracruz, extrajeron el riñón a la madre para trasplantarlo a Rafael, quien tenía una enfermedad renal terminal.

La procuración del órgano se hizo con una cirugía de mínima invasión que permite al donador una recuperación más rápida, con mayor seguridad, menos dolor, y la incapacidad se reduce hasta tres veces, comparada con la técnica habitual.

Esta técnica es conocida como Nefrectomía Laparoscópica con Mano Asistida, explicó Daniel Alejandro Chan Vázquez, cirujano que encabezó al equipo médico.

Con este procedimiento se hacen dos pequeñas incisiones. Por una de ellas se introduce una cámara que permite monitorear el desarrollo de la operación y en la otra se introduce la mano del cirujano que trabaja dentro de la cavidad abdominal con mucha precisión, lo que reduce el tiempo de la cirugía, hay menos sangrado, menor riesgo para el donante y el órgano no se daña.

Rafael fue diagnosticado con una enfermedad renal desde 2011, cuando trabajaba como obrero textil y estuvo sometido a tratamiento de diálisis peritoneal que resultó insuficiente, por lo que se le aplicó la hemodiálisis.

A pesar de los tratamientos médicos, su condición física no mejoró y en julio de 2017 los médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) determinaron iniciar el protocolo de trasplante de donador vivo que culminó recientemente y permitió que el paciente pudiera dejar el hospital.

El cirujano Daniel Chan comentó que las terapias sustitutivas de la función renal, diálisis peritoneal y hemodiálisis son un soporte de vida, pero con probabilidad de complicaciones, así como deterioro de la calidad de vida y reducción de bienestar.

La madre de Rafael es originaria de Actopan y residente de Altotonga, Veracruz, ama de casa, sana, y del mismo grupo sanguíneo que su hijo, lo cual le permitió ser donadora.

Tras siete años sin poder laborar, Rafael podrá abandonar las sesiones de hemodiálisis a las que acudía tres veces por semana, su salud no estará condicionada por una máquina que le limpiaba la sangre.

Protocolos para enfermos renales. En el Instituto Mexicano del Seguro Social se ofrece diálisis peritoneal y hemodiálisis como tratamientos sustitutivos que reemplazan la función renal, cuando éstos no preservan la calidad de vida de los pacientes son incluidos en el protocolo de trasplante.

Ambos tratamientos tienen la misma finalidad: extraer las toxinas y el exceso de agua en la sangre.

La diálisis se realiza a través de la cavidad abdominal o peritoneo, el paciente se introduce en la zona mencionada un tubo blando de silicona, este contiene un líquido que se cambia de manera periódica.

La técnica es sencilla y se puede realizar en el domicilio siempre y cuando sea un lugar higiénico.

Si no hay una respuesta positiva a la diálisis los enfermos son candidatos para la hemodiálisis, en este caso, un consejo médico toma la decisión y personal de trabajo social acude a los hogares de los pacientes para verificar las condiciones higiénicas, también se aconseja que no haya mascotas y que las paredes sean blancas para evitar casos de depresión.

Rafael debía acudir tres veces por semana al servicio de hemodiálisis, era conectado a una máquina con ayuda de un catéter que se colocó de manera previa en una parte de su cuerpo, ahí esperaba de tres a cuatro horas por sesión para que el aparato extrajera la sangre e iniciar con la depuración de toxinas y agua.

El último escalón para atender a los enfermos renales es el trasplante, cuando una persona no asimiló ninguno de los tratamientos sustitutivos su nombre se coloca en una lista de espera, tal como pasó con este hombre de familia veracruzana.

En 2017, el Seguro Social realizó 3 mil 217 trasplantes de órganos y tejidos, de estos; mil 639 fueron de riñón, de acuerdo con cifras que reveló José Alfonso Yamamoto Nagano, titular de la Coordinación de Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células del instituto.

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