​Consumo de marihuana en menores se duplicó en último año, alerta Conadic

El titular de ducha comisión, Manuel Mondragón y Kalb, señaló que de 2016 a 2017 el incremento fue de 100% además de que el consumo se inicia a los 10 años
21/11/2017
20:58
Perla Miranda
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En México, entre 2016 y 2017, el consumo de marihuana en menores de edad registró un incremento de 100% al pasar de 1.3% a 2.6%, además de que su consumo ahora inicia desde los 10 años, adelantó Manuel Mondragón y Kalb, titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones (CONADIC), durante su discurso con el cual ingresó a la Academia Nacional de Historia y Geografía A.C. 
 
En el salón “Bernardo Quintana” del Palacio de Minería, el comisionado consideró un honor ser miembro académico de número de la institución presidida por Luis Maldonado Venegas, aprovechó para agradecer la presencia de Arely Gómez, secretaria de la Función Pública, de María Cristina García Cepeda, titular de la Secretaría de Cultura, así como del secretario de salud de la Ciudad de México Armando Ahued, a quienes llamó amigos.
 
Entrar a la Academia Nacional de Historia y Geografía fue posible para Mondragón y Kalb, gracias a su tesis, convertida en libro, “La marihuana y sus implicaciones en las políticas públicas y la salud de México”.
 
Ahí plantea que en el último lustro, el debate y la controversia en torno a la regulación de la cannabis ha cobrado relevancia en la agenda de algunas naciones del mundo; asegura que se trata de una discusión compleja y polémica, “que se encuentra inmersa en una polarización social, cuyo efecto rebasa la esfera individual, impactando en diversas dimensiones colectivas como la salud, la economía, la educación y la justicia”.
 
Ante miembros de la academia, secretarios de estado y público en general, Mondragón y Kalb comentó que en la actualidad, prácticamente todos los países del mundo cuentan con normatividad en materia de cultivo, posesión, venta y consumo de la cannabis. Mientras que la mayoría de las naciones se caracterizan por sus regímenes legales estrictos que se basan en la penalidad de la posesión, y el consumo de la planta, o en la despenalización de esta, algunos han flexibilizado su marco legislativo.
 
Por ejemplo, existen países como Canadá, Chile, Colombia, 28 estados de la Unión Americana, Israel y México en donde se permite el uso de la marihuana con fines medicinales, “y muy pocos son los que han autorizado su consumo recreativo o lúdico como es el caso de Uruguay, 9 entidades de Estados Unidos, como Alaska, California, Colorado, el distrito de Columbia, Maine, Massachusetts, Nevada, Oregón y Washington”.
 
Destacó que en nuestro país el tema de la marihuana tomó relevancia cuando “llegó una niña con epilepsia infantil que no respondía a los medicamentos anticonvulsivantes regulares, y se descubrió que el cannabidiol contenido en la planta, sí corrige y disminuye estos eventos en los menores de edad”.
 
Lamentó que el tema se haya politizado, “la Suprema Corte de Justicia de la Nación, determinó a favor de cuatro solicitantes el uso recreativo bajo el argumento del libre desarrollo de la personalidad, estas personas ni siquiera fuman”.
 
Esta situación, dijo, “hizo evidente la necesidad de llevar a cabo una profunda revisión y análisis amplio en la materia”. Para ello en 2016 se realizó el Debate Nacional sobre el Uso de la Marihuana en donde se abordaron temáticas en torno a la regulación de la cannabis, como por ejemplo la salud pública y prevención, ética y derechos humanos, así como aspectos económicos y de seguridad ciudadana”.
 
Respecto a su tesis, explicó que un motivo para adentrarse en el tema fue la búsqueda de “integrar de forma objetiva, información suficiente y contundente, sobre los daños y riesgos a la salud, asociados al consumo de la marihuana, principalmente para evitar que se minimice la importancia de dichos efectos colaterales”.
 
Agregó que se debe reafirmar que la cannabis es una droga que sí genera adicción y altera el estado óptimo de bienestar del organismo, “incidiendo en aspectos físicos, neuropsiquiátricos, así como familiares, educativos, laborales y sociales”.
 
El funcionario federal tomó como referente epidemiológico las recientes encuestas realizadas en el país, como la Encodat, en donde subrayó que en el último año el consumo de menores de edad de esta planta pasó de 1.3% a 2.6%.
 
“Hay que resaltar la propensión de los menores de edad hacia la adicción a la marihuana, la cual es el doble de la que se presenta en adultos, así como los daños a su desarrollo físico y neurológico, que en muchos casos son irreversibles”.
 
Enfatizó en que su libro “más allá de adoptar posturas radicales basadas en fundamentos moralistas, pretender ser un asequible punto de referencia que brinde información y conocimiento científico sobre el tema de la marihuana, desde un enfoque de salud pública mediante el cual se busca promover y proteger la salud, el bienestar y la seguridad de los mexicanos”.

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