Con futbol enseñan valores y convivencia

Programa Generation Amazing apoya a población vulnerable; creado por organizadores de la Copa del Mundo FIFA 2022
El futbol es un medio para aprender dietas balanceadas, actividades físicas, trabajo en equipo, respeto y tolerancia. (ARCHIVO. EL UNIVERSAL)
20/11/2017
01:15
Teresa Moreno
Qatar.
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El futbol puede ser un deporte, un espectáculo y una manera de enseñar a los niños valores como el trabajo en equipo, la solidaridad y la organización; pero también para mejorar las dinámicas de convivencia entre trabajadores de una empresa.

Así es como lo comprende el proyecto Generation Amazing, una iniciativa internacional que se enfoca en personas en condiciones de vulnerabilidad para desarrollar a través del futbol y el trabajo en equipo, habilidades que les permitan hacer cambios positivos en sus comunidades.

“El programa fue diseñado bajo la creencia de que el cambio funciona mejor cuando son las propias personas quienes lo lideran. Se trata de empoderar a las personas para crear sociedades más unidas, saludables y sostenibles a través de tres iniciativas: generación inclusiva, generación sana y generación verde”, explicó Michael Richardson, entrenador.

“Buscamos llevar mensajes sociales a través del futbol”, señaló.

El proyecto Generación Amazing fue iniciado por el Comité Supremo para la Entrega y el Legado el cual es el encargado de organizar la Copa del Mundo FIFA 2022, así como supervisar la construcción de infraestructura mundialista; inició este proyecto en la ciudad de Doha, Qatar, previo al encuentro de futbol que se celebrará en ese país del medio oriente.

Se trata de organizar actividades con niños, adolescentes y trabajadores de las obras de construcción de los ocho estadios mundialistas que se construirán en el país donde el futbol sea una manera de aprender la importancia de preservar el medio ambiente y tener hábitos saludables.

Tratan de utilizar al futbol como una herramienta para aprender cómo llevar una dieta balanceada y actividades físicas a lo largo de la vida, y promover valores y habilidades sociales como el trabajo en equipo, el respeto y la tolerancia.

Los principios para realizar estas actividades son los mismos que en un partido de futbol amateur: hay una pelota y dos equipos contrarios; uno deberá intentar ganarle al otro. La diferencia se encuentra en las reglas: para algunos casos queda prohibido hablar, los niños deben buscar otras maneras para comunicarse.

En otros partidos, y dependiendo de cada tipo de actividad, la meta no es anotar un gol, sino llegar con el balón al otro lado de la cancha, superando para ello las barreras y obstáculos planteados por el contrincante, para ello deben plantear estrategias y aprender del trabajo en equipo.

Existen otros juegos donde el balón se debe tocar sólo con las manos; los equipos son mixtos de esta manera se fomenta otro tipo de convivencia.

Los juegos se condicionan de acuerdo con la temática, se cambian las reglas para obtener diferentes resultados. Cuando los niños comprenden el proceso de comunicación y lo importante que es hablar para resolver problemas, encuentran diferentes maneras de ponerse de acuerdo.

“Los niños y las personas que participan en estos equipos aprenden a comunicarse y alcanzar metas comunes a través del fútbol; el deporte necesita que la gente aprenda a conectarse para lograr sus objetivos. Cambiamos y manipulamos las reglas para promover distintos mensajes.

“Por ejemplo, tenemos un juego a través del cual los niños aprenden cuáles son los alimentos que contienen proteínas y cuáles tienen carbohidratos, la importancia de llevar una alimentación balanceada y de mejorar la salud mental, junto con la salud física”, agregó.

Esta tarde, en el Centro de Congresos y Convenciones de Qatar, donde se celebra la cumbre educativa WISE 2017, un grupo de niños cuyas edades van entre 12 y 14 años se disputan una pelota de fútbol en lo que parece ser un partido regular. La diferencia es que se lanzan el balón con las manos y el objetivo no es anotar un gol, sino lograr que el corredor de un equipo supere la barrera de defensa del otro, y llegue con el balón a la portería.

El programa funciona en escuelas públicas y privadas de toda la ciudad, pero también en zonas de construcción donde las empresas donan un espacio para que se puedan realizar las actividades con los trabajadores.

En el caso de los adultos, estas actividades recreativas van más en el sentido de fomentar la comunicación asertiva y ayudarles a desarrollar sus habilidades sociales y valores.

“Es un programa de 10 semanas de trabajo, promovemos valores y habilidades principalmente para que aprendan a comunicarse mejor. Al término del programa, reclutamos a las personas que estén interesadas en convertirse en entrenadores; de esta manera aprenden habilidades para negociar y mediar en conflictos, justo lo que necesitaría un árbitro en el futbol”, dijo.

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