Adelanto. “La sociedad dolida. El malestar ciudadano”

EL UNIVERSAL publica un adelanto del nuevo libro del ex rector de la UNAM, una serie de artículos que analizan problemáticas nacionales
El nuevo libro de Juan Ramón de la Fuente contiene treinta y ocho análisis de la situación nacional (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
21/02/2018
03:50
JUAN RAMÓN DE LA FUENTE
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Con frecuencia tengo la impresión de que vamos por detrás de los tiempos. Los males sociales siguen acosándonos y pareciera que a veces nos resignamos a aceptarlos con el dolor con que un paciente escucharía el diagnóstico de un médico que lo priva de toda esperanza. Quizás el símil viene de mi formación como psiquiatra, que ha definido mi forma de entender el comportamiento humano e influye a menudo mis reflexiones.

Soy médico, veo al mundo como un organismo interconectado que, en respuesta a tantos desajustes, tarde o temprano acaba por colapsar. Síndrome de falla orgánica múltiple, dirían mis colegas. En una enfermedad, el desvío fisiológico se expresa a través de un cuadro sintomático cuya evolución se vuelve más o menos previsible. Entonces el padecimiento desgasta, corrompe y consume lenta y secretamente al cuerpo. También al espíritu, a la psique. Pasa lo mismo con las sociedades que por diversas razones se ven afectadas por el crecimiento anómalo e incesante de una dolencia a veces visible o más típicamente interna. Eso ocurre porque hay una relación dialéctica entre lo biológico y lo social (que pasa por lo emocional), entre el ciudadano y sus relaciones comunitarias. Cuando en un organismo vivo las partes no concilian de manera armónica con el resto, el desajuste aparece y se convierte en una señal de alerta. Si antaño a la tuberculosis se le admitió como una enfermedad de las privaciones, hoy ciertos tipos de cáncer pueden concebirse como expresiones patológicas asociadas con el exceso de las emisiones tóxicas de la economía industrial.

Al ejercicio de la medicina no le es ajeno entender el impacto de las condiciones sociales, económicas o tecnológicas en la vida de la gente. Desde esa visión escribí estos textos para un público más amplio, diverso. Es muy variado el rango de temas tratados, pero la información, en apariencia dispersa, posee un hilo en común: entender la agenda social como un análisis clínico sobre nuestras dolencias sociales. El malestar ciudadano viene de la inconformidad, del hartazgo de la gente en respuesta a la injusticia derivada de un modelo de desarrollo global que, sin dejar de tener algunas ventajas, al menos potenciales, ha abierto más la brecha entre los que tienen y los que no, entre aquellas pocas vidas que los gobiernos han decidido proteger en relación a aquellas que han decidido abandonar.